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Aulas

Gabilondo habla de periodismo "a corazón abierto"

Iñaki Gabilondo (San Sebastián, 1942) esbozó las claves para ser periodista ante un auditorio totalmente entregado. El salón de actos de la recién inaugurada Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, con capacidad para 500 personas, acogió a unas 100 más, sentadas entre los pasillos y las escaleras o de pie durante los casi 90 minutos en los que el periodista se esforzó en reflexionar sobre su oficio "a corazón abierto".

Gabilondo, quien desde 1986 dirige el programa Hoy por hoy de la Cadena SER que tiene diariamente casi tres millones de oyentes, quiso dejar bien claro ante los estudiantes que "el periodista es un administrador de un derecho social y, por tanto, debe ser un ciudadano comprometido con su sociedad".

"En el tiempo que nos ha tocado vivir se está cuestionando esta primera gran verdad. Nos hemos instalado en la lógica del espectáculo en la que el éxito lo legitima todo. Todo lo que tiene audiencia, ha logrado su objetivo. Pero eso no es verdad", explicó el periodista que hoy, desde las ocho de la mañana hasta las 12.20, realiza su programa en Sevilla, en el pabellón de Italia de La Cartuja y abierto al público.

Gabilondo habló también del periodismo como "fruto de la democracia". "Cuando no hay libertad, estamos obligados a luchar por conseguirla. A algunos de mi generación, que vivimos nuestros primeros años con la dictadura, nos cuesta trabajo aceptar que han pasado los tiempos de las epopeyas y este oficio debe ser mirado de una forma más humilde".

"A veces, el derecho a la libertad de expresión ha sido enarbolado como la bandera ante la que todos tienen que arrodillarse y por la que todo vale; aunque no sea cierto", añadió.

El periodista, que comenzó a trabajar en 1961 en el Diario Vasco, recalcó que el oficio se hace "manejando las tres ces: conocer, confirmar y contar".

"Conocer es saber algo, entenderlo. Ahora vivimos en la cultura de lo fácil, pero nada lo es hay que esforzarse. Si conoces y comprendes ya tienes la materia prima de la noticia pero, después, hay que confirmar. En España se ha producido una relajación que ha provocado una lista de damnificados por el periodismo por los malos usos de algunos periodistas que no se molestan en confirmar. En cuanto a la última ce, contar, tenemos que hacerlo desde el respeto por el idioma. Habría que hacer un pacto de respeto al idioma con el que se trabaja", precisó.

Gabilondo habló también de las posibles colisiones entre la ética periodística y los intereses de las empresas en las que los profesionales desarrollan su labor y de éstas con la política.

"En nuestro país la sociedad da por sobreentendido algo que no es cierto. Creen que Antena 3 y la Cope son del PP y que el grupo PRISA es del PSOE; no que existe una afinidad en la línea política, sino que es una relación cuasi orgánica. Es como si los medios de comunicación desarrollaran la acción política y eso no es verdad. La afinidad es legítima y no quiere decir más que eso", aseguró.

Iñaki Gabilondo habló también de la complejidad y el tiempo en el oficio. "A veces tengo la sensación de que cojo un hecho, lo reduzco como un jíbaro y le saco tres millones de fotocopias", dijo el periodista, quien defendió la reflexión sobre los hechos.

"La lógica del espectáculo no es la lógica del periodista. Nuestros principios de acción están marcados por un código ético que, por desgracia, no es un manual de instrucciones", añadió, para terminar diciéndole a los estudiantes que, a pesar de todo, habían elegido una profesión "maravillosa".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de noviembre de 2003