Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

La petrolera, cuanto más grande mejor

Total, BP, ChevronTexaco y ExxonMobil se perfilan como las empresas que acabarán por dominar el sector en un futuro próximo

La consolidación de la industria petrolera mundial es imparable y, aunque ahora parece dormida, sólo lo está en la superficie. No ha habido en los últimos tiempos operaciones de gran envergadura dentro del sector como fueron las fusiones de BP y Amoco o de Exxon y Mobil en 1998, la de Repsol e YPF en 1999 o la última de esas grandes operaciones, la que unió a Chevron y Texaco en 2000, pero sí ha habido permanentes absorciones e intercambios de activos en los últimos dos años, los suficientes como para dejar entrever que en un futuro no muy lejano (10 a 15 años), no habrá más de tres o cuatro grandes petroleras en el mundo.

Ahora mismo, en España, hay una operación en marcha que puede suponer un paso más de Total hacia su posición entre las cuatro grandes del mundo. Tras la OPA lanzada por el SCH sobre un 16% de Cepsa, la petrolera francesa se ve ante la diyuntiva de lanzar una contraoferta y pasar a controlar por completo la segunda petrolera española o quedarse como está, aguantando a un socio con el que ya no se lleva bien. La posibilidad para Total de irse de Cepsa es, de momento, la más lejana.

Fritz Kroeger, vicepresidente de la consultora AT Kearney en Alemania, ha estudiado el proceso de fusiones y adquisiciones desde 1988 a 2001 (1.800 grandes operaciones) y concluye que la consolidación es inevitable; que como todas las industrias son ya globales, ninguna escapa a la absorción; que la rentabilidad está estrechamente relacionada con la consolidación; que la rapidez es vital para absorber en vez de ser absorbido, y que el futuro es para los que tengan éxito en las adquisiciones. Según este estudio, Total no puede ir a menos, o avanza hacia el control definitivo de Cepsa, o la abandona por un botín mayor, pero dentro del negocio petrolero.

El estudio de Kroeger da por ganadores del futuro proceso de consolidación a cuatro petroleras: Total, BP, ChevronTexaco y ExxonMobil. Son las compañías que dominarán el sector en el próximo decenio. En primer lugar, porque ya van por delante en tamaño y, en segundo, porque aventajan a sus rivales en perspectivas de rentabilidad y capitalización de mercado (ver cuadro). Repsol YPF tiene buenas perspectivas de facturación pero está muy por debajo de la media del sector en crecimiento de valor, según el estudio de AT Kearney.

En el sector petrolero, los cambios que se han producido en los últimos dos años han demostrado que las compañías han seguido el guión de concentrarse donde más fuertes eran. Por otra parte, han realizado operaciones de pequeño y mediano calado a falta de oportunidades de una compra mayor. Por ejemplo, la italiana ENI afianzó su negocio de extracción en el mar del Norte y la petrolera rusa Lukoil entró fuerte en el mercado de gasolineras de Alemania.

Para Kroeger, el proceso no puede detenerse. Tanto Repsol YPF como Cepsa terminarán siendo engullidas. La primera petrolera española es una compañía que daría la posibilidad a una empresa estadounidense como Chevron Texaco de entrar de lleno en España y la UE mientras que la segunda empresa es considerada dentro del sector como un "bocado medio".

Da igual cómo y cuándo se produzca la absorción de Repsol YPF o de Cepsa; de lo que Kroeger está seguro es de que no podrían sobrevivir en su posición actual. "No es una fantasía lo que digo; está basado en cinco años de estudios sobre operaciones de fusiones y adquisiciones, y en esta política de consolidación las pequeñas serán engullidas y entre las grandes sobrevivirá la que mejor juegue este juego", avisa el experto de AT Kearney.

El sector energético, a pesar de las fusiones que ya ha habido, está todavía muy poco concentrado. En el caso del gas y la electricidad, muchas fusiones se producirán a raíz de las recientes aperturas de ambos sectores en algunos países, como es el caso de Francia o España. Casos como la oposición que hubo a los dos intentos de fusión con Iberdrola, el primero por parte de Endesa y el segundo por Gas Natural, sólo han retrasado algo que será un hecho más adelante. Es más, para el experto de AT Kearney, cada vez que se deja pasar una oportunidad así es probable que sea una empresa extranjera, mucho más poderosa e imparable, la que termine por sacar la mayor tajada del revuelo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de octubre de 2003