Cascos, Botín y el sector inmobiliario niegan la existencia de una 'burbuja'

¿Hay burbuja inmobiliaria? Ni hablar. Existe burbuja cuando desaparecen las expectativas y detrás no hay valor, pero ninguna de estas dos circunstancias confluyen en España. Con esta contundencia se expresaron ayer el ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos; el presidente del Santander Central Hispano (SCH), Emilio Botín, y los primeros ejecutivos de las principales inmobiliarias del país, durante la sesión inaugural del salón inmobiliario Barcelona Meeting Point.

Estas afirmaciones contrastan con el último boletín económico del Banco de España, que hace dos semanas alertaba de un "ajuste brusco" en el mecado inmobiliario si no se frenan los precios, que calcula sobrevalorados entre un 8% y un 20%, lo que forzó incluso un cierto mea culpa del vicepresidente económico del Gobierno, Rodrigo Rato.

Cascos lo ve de otro modo.Sostiene el ministro -opinión que comparte el consejero delegado de Inmobiliaria Colonial, Juan José Brugera- que el crecimiento del sector inmobiliario y de la construcción "se asienta en bases reales como la buena marcha de la economía, con la mejora de la renta disponible, la positiva evolución del empleo y la caída de los tipos de interés". Y "ni hay perspectiva de que la economía [española] vaya a tener problemas, ni se espera que suban los tipos", lo que aleja la tesis de la existencia de la burbuja.

Para Emilio Botín, el estudio del Banco de España, "que yo he leído a fondo, no ha sido bien interpretado". Pero el sector inmobiliario interpreta que la institución que dirige Jaime Caruana ha lanzado "mensaje" para el sector bancario, según Juan Ignacio Entrecanales, vicepresidente de Necso, constructora de Acciona.

El presidente de Metrovacesa, Joaquín Rivero, no cree que existe tal peligro en un momento en que "el esfuerzo de las familias para la compra de una vivienda supone el 40% de su ingreso", cifra que, aun superando el 33% que el sector financiero considera como óptimo, dista todavía del 80% al que se llegó en la crisis de los noventa, según recordó Rivero.

Otra cosa es que los precios de la vivienda se moderen, algo que el sector espera que ocurra en un plazo de dos años. Entrecanales, Rivero y Brugera aprovecharon su participación en un simposio del sector, junto a José Manuel Loureda (Sacyr-Vallermoso) y Román Sanahuja (Sacresa), para reclamar un mejor tratamiento fiscal -en la línea de Francia- de las compañías españolas del sector para poder competir en igualdad de condiciones con las firmas europeas y asegurar la presencia de fondos de inversión europeos en su accionariado.

La principal característisca del nuevo regimen fiscal francés, que es opcional, consiste en que mediante el previo pago de un impuesto único del 16,5% sobre las plusvalís latentes en los activos inmobiliarios en el momento en que una empresa decide cambiar de sistema de tributación, la compañía en cuestión queda exenta del impuesto sobre sociedades, siempre que distribuya a dividendos el 85% de los resultados derivados de la explotación de inmuebles (alquiler) y el 50% de las plusvalías por la venta de activos.

Barcelona Meeting Point fue inaugurado ayer por Cascos, acompayado del presidente del salón, Enrique Lacalle, y del primer teniente de alcalde de Barcelona, Xavier Casas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 22 de octubre de 2003.

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