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FÚTBOL

Atraco en el chalé de Figo

Dos delincuentes con pistolas someten a la criada y se llevan joyas y una caja fuerte

Dos hombres atracaron ayer el chalé de Luis Figo, en el barrio del Parque Conde de Orgaz. El asalto coincidió con el final del entrenamiento del Madrid, al filo del mediodía, cuando en la casa del jugador sólo había una criada. La mujer, de origen centroeuropeo, fue sorprendida en el interior de la vivienda por hombres tocados con monos de jardinero y el rostro cubierto. Según denunció a la policía, los delincuentes empuñaban pistolas y hablaban un castellano extraño. Y aunque las armas que llevaban no parecían sino réplicas de juguete, según ella, procuró someterse a su voluntad. Fue maniatada y le taparon la boca con un trapo. Luego, los ladrones se llevaron joyas y arrancaron una caja fuerte antes de trepar la mediana y saltar al chalé adyacente, que también fue desvalijado previa reducción de sus ocupantes, la dueña de casa y otra sirvienta. Huyeron en un monovolumen que robaron a la propietaria de la casa vecina.

La sirvienta de Figo fue la primera en desatarse y dar la alarma. El Cuerpo Nacional de Policía acudió a la llamada. Tras interrogar a la sirvienta del jugador, a su vecina y a la sirvienta de su vecina, los policías dedujeron que se podía tratar de una banda de colombianos. Las declaraciones de la vecina de Figo, única víctima española, pusieron a la policía sobre la pista de "suramericanos". Ahora el caso está en manos de la Brigada Judicial del Grupo II de Delincuencia Internacional del Cuerpo Nacional de Policía.

Avisado de lo sucedido el jugador abandonó el entrenamiento que había comenzado a las 10.30 en la Ciudad Deportiva de la Federación, en Las Rozas, para regresar a su casa. Llegó sobre las 13.00 y fue interrogado por la policía, al igual que su esposa, Helen Svedin, que no se encontraba en la vivienda en el momento del robo.

Según dijo la criada de Figo, los atracadores entraron en el chalé sin que ella lo percibiera, tal vez por el fondo. Le pusieron algo muy parecido a una pistola en la sien y la redujeron. Estaba sola, pues la otra sirvienta de Figo se encontraba en esos momentos paseando a la hija pequeña de la pareja.

Los criminales se aprovecharon de que la alarma infrarroja del chalé estaba desconectada y que la esposa del futbolista, Helen Svedin, había salido acompañada por su escolta particular. Al regresar, al enterarse de lo ocurrido, Svedin se encontró a la sirvienta con los nervios rotos, muy afectada.

Fuentes del Real Madrid confirmaron ayer que el matrimonio se encontraba "bien" tras haber sufrido una situación "muy desagradable". Los bienes sustraídos al jugador no son de gran importancia, según las fuentes del club.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de septiembre de 2003