La red viaria valenciana ocupa el quinto lugar de España en peligrosidad, con 10 puntos negros

Alicante tiene 7 de los 10 peores tramos frente a 3 de Valencia, la provincia más segura

La Comunidad Valenciana es la quinta autonomía más peligrosa de España para los conductores, con un 13% de tramos considerados como puntos negros, según un estudio del Real Automóvil Club de Cataluña (RACC). El informe, elaborado con datos de 1999 a 2001, destaca que cinco de los 10 peores tramos de la red son travesías urbanas y que la provincia de Alicante es la que presenta más problemas, con siete de los 10 puntos más peligrosos de la Comunidad Valenciana, frente a los tres de Valencia, la provincia más segura. El estudio se ha presentado al Congreso de los Diputados.

Las carreteras menos peligrosas son las que soportan una mayor intensidad de tráfico
El tramo más seguro es el cruce de la Gran Vía con la variante de San Juan, en Alicante

La seguridad en las carreteras no debe sacrificarse por motivos presupuestarios, declaró ayer un portavoz del RACC durante la presentación del resultado en Valencia. El Euro RAP, nombre del estudio, mide la calidad de la red viaria, tomando la accidentabilidad -número de siniestros con víctimas mortales y heridos graves- y la intensidad de tráfico en cada tramo estudiado.

En el caso valenciano, el RACC ha evaluado 89 tramos, con 1.530 kilómetros, lo que representa el 83% de la Red de Interés General del Estado (RIGE). Con estos datos, el estudio concluye que la Comunidad Valenciana es la quinta más peligrosa de España para los automovilistas, con un 13% de puntos negros. Por provincias, Alicante se encuentra entre las 10 primeras de España con más riesgo de accidentes, frente a Castellón, que ocupa el puesto 18, con cuatro tramos negros, y Valencia, en el lugar 34, con un solo punto conflictivo -el cruce de la N-340 en el Grao de Sagunto.

La intensidad de tráfico no se traduce en este caso en un mayor riesgo, dado que las carreteras de la provincia de Valencia son las más transitadas y también las más seguras. Sólo un 10% presentan un alto índice de accidentabilidad y el 2,6%, un riesgo muy alto. Esta relación entre intensidad y seguridad se puede extrapolar a toda la red de carreteras valencianas, donde los 10 tramos más fiables para los conductores coinciden con puntos con gran intensidad de tráfico. Ninguna de estas vías baja de una Intensidad Media Diaria (IMD) de 37.000 vehículos. Por el contrario, las carreteras con puntos negros no soportan a diario más allá de 15.000 vehículos.

El tramo más seguro, según el RACC, está en Alicante y se localiza en la N-332, en el cruce de la Gran Vía con el comienzo de la variante de San Juan, un tramo de 3,3 kilómetros. Otros puntos fiables, de acuerdo con la puntuación del estudio, son, también en la autopista A-7, los 35 kilómetros que separan el enlace de Vila-real con el de Puçol; o en la N-340, o la variante de L'Alcúdia, el tramo que enlaza Puçol, en la A-7, con la N-3.

De la investigación de esos más de 1.000 kilómetros de carreteras valencianas, la mayoría dependientes del Ministerio de Fomento, se deduce que cinco de los 10 tramos más peligrosos de la Comunidad Valenciana son travesías urbanas y que el riesgo en carretera aumenta considerablemente cuando no existen medianas o cuando las carreteras tienen cruces al mismo nivel.

No están recogidas en el informe Navarra y el País Vasco, que tienen transferida la red básica de carreteras, ni la red de Baleares y Canarias. El estudio, realizado en el resto de comunidades autónomas, confirma que Galicia es la más peligrosa, seguida de Asturias, Aragón y Murcia. Por provincias, Pontevedra es la que cuenta con un mayor índice de riesgo, seguida de Lugo, Burgos o Teruel.

Los responsables del RACC pidieron, tras concluir la presentación del estudio, mayor inversión pública para mejorar la red intermodal del transporte, ya que, a pesar de que el informe no detalla las causas de los accidentes, sí los atribuye a una combinación de factores que tienen que ver con el vehículo, las habilidades del conductor y las infraestructuras. Obviamente, el estado de las carreteras, la visibilidad o la velocidad a la que circulan los vehículos son factores a tener en cuenta como causa del accidente.

"Hay que evitar que, por motivos presupuestarios, se sacrifiquen elementos como las medianas o las intersecciones a dos niveles", manifestó ayer un portavoz del RACC, que abogó por la implantación de un sistema de carné de conducir por puntos, "que evite que los infractores reincidentes queden impunes".

El club del automóvil, que ha aplicado al Euro RAP una metodología utilizada en Gran Bretaña y Suecia, países pioneros en la elaboración de estadísticas sobre seguridad vial, aboga por la puesta en práctica de un plan de reducción de accidentes parecido a los establecidos en Gran Bretaña, Suecia o en Francia.

En la elaboración del informe han colaborado el Ministerio de Fomento y la Dirección General de Tráfico y sus conclusiones se presentaron ayer mismo en Madrid a la Comisión de Infraestructuras y Seguridad Vial del Congreso de los Diputados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de septiembre de 2003.