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Reportaje:

Los Trintignant contra los Cantat

La historia entre Bertrand y Marie sigue siendo materia de especulación a partir de los datos de la instrucción judicial

Era inevitable. El abogado de la familia Trintignant, Georges Kiejman, se manifestó ayer indignado por el tipo de apoyo que la familia de Bertrand Cantat -el cantante que causó la muerte de Marie Trintignant, en Vilnius, en el transcurso de la noche del 26 al 27 de julio- ha querido transmitir al detenido en la capital lituana al estimar que la fiesta organizada allí por los padres y la hermana del líder del grupo Noir Désir "es un ultraje para quienes viven sumergidos en una pena inconsolable, un gesto indecente".

Para Kiejman, es "inmoral la confusión de papeles" y se niega a que se hable de Cantat también como de una "víctima". Para Jean-Louis Trintignant, actor y padre de Marie, "Bertrand no asume lo que ha hecho". Ni Jean-Louis ni Nadine, la madre y realizadora del filme cuyo rodaje en Vilnius protagonizaba Marie, han querido manifestarse tras la ceremonia de adiós.

La trágica historia de amor entre Bertrand y Marie es hoy materia de especulación en todos los semanarios. Los datos filtrados a partir de la instrucción judicial permiten conocer unos pocos hechos, pero éstos siguen siendo difícilmente comprensibles. La noche del sábado 26 de julio, Bertrand y Marie apenas participan de la fiesta de fin de rodaje organizada en honor de Lambert Wilson, otro intérprete. Él le reprocha el haber estado esperándola todo el día y prefiere estar a solas con ella. O casi a solas, porque antes hacen una visita a Andreus Leliuga, un técnico lituano que malas lenguas presentan como el suministrador de "sustancia ilícitas" para todo el equipo de rodaje.

Leliuga es testigo de un primer enfrentamiento entre Bertrand y Marie. "Se encolerizó sin razón aparente. La cogió del brazo con brusquedad y ella tropezó y se golpeó en la cabeza". Para Kiejman el problema radica en que "la quería sólo para él, separarla de todo lo que la rodeaba, de su oficio y de sus amigos". Luego, en la habitación del hotel, Bertrand dice haberla abofeteado dos o tres veces después de que ella le "hubiese agredido".

Según parece, Bertrand, que había abandonado a su esposa Kristina Rady en diciembre, tres meses después del nacimiento de su segunda criatura, creía "haber destruido su familia sin recibir nada a cambio, pues Marie seguía relacionándose conmigo cuando a él le exigía una fidelidad absoluta", dice Samuel Benchetrit, director y anterior compañero sentimental de Marie. Es más, un mensaje enviado el 26 de julio por Samuel a Marie estaría en el origen de la pérdida de control de Bertrand Cantat.

Entre la una y las tres de la noche Bertrand y Marie discuten, él la pega y la deja inconsciente. Dice no haber comprendido el alcance de las lesiones. La autopsia habla de "de explosión de los huesos de la nariz por aplastamiento" y de "lesiones cerebrales debidas a sacudidas múltiples y violentas". Mientras Marie agoniza, Bertrand llama a Samuel en París. Más tarde despertará a Vincent Trintignant, hermano de Marie y ayudante de realización, alojado en el mismo hotel. "Subí a la habitación. Vi que Marie tenía un moretón en el ojo". Dos horas más tarde, a las siete de la mañana, Vincent ve que Marie tiene sangre en la boca. "Hasta entonces no comprendí que Bertrand tenía miedo de lo que había hecho". La hemorragia interna es ya irreparable y a pesar de tres intervenciones médicas Marie muere el 1 de agosto en París.

En prisión en Vilnius, hospitalizado algunos días y tras una tentativa de suicidio, Bertrand Cantat recibe ahora el respaldo de sus familiares y de Noir Désir. Será juzgado en Lituania. Nadie sabe aún si por "asesinato" -entre 5 y 15 años de cárcel- o si por "crimen pasional"-entre uno y seis años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 2003