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ARDE CATALUÑA

CiU y el PSC apuestan por dar un vuelco a la política forestal

CiU y el PSC coincidieron ayer en afirmar que las administraciones deberán cambiar su política forestal en el futuro para evitar tragedias como la vivida estos días en el Vallès Occidental. Pero todos los partidos, excepto el PP, apostaron por apagar primero el fuego de Sant Llorenç del Munt y dejar las críticas para más tarde.

El fuego político lo avivó ayer el Partido Popular cuando su presidente de grupo en la Diputación de Barcelona, Miquel Albiol, criticó la, en su opinión, mala gestión de los parques naturales. Ni el conseller en cap, Artur Mas, ni el presidente de los socialistas catalanes, Pasqual Maragall, quisieron entrar en esta polémica y huyeron de cualquier enfrentamiento mientras el cielo del Vallès seguía cubierto por el humo y las cenizas.

"Tenemos a centenares de personas jugándose la vida allí arriba para detener el fuego; ahora no es momento de comenzar a lanzar críticas políticas", afirmó Mas a última hora de la tarde tras reunirse con Maragall durante unos minutos. El presidente del PSC y rival directo de Mas en las próximas elecciones de otoño visitó la zona afectada por los incendios y se reunió con el conseller en cap para, afirmó: "Ponerme a su servicio para lo que pueda necesitar". Mas se lo agradeció formalmente y después, durante una conferencia de prensa, dijo: "Es agradable que a los que tenemos que estar siempre aquí nos vengan a visitar los que, estando de paso, seguramente lo viven con la misma intensidad pero no con la misma proximidad".

Carod: "No soy bombero"

Maragall, que llegaba de Irlanda, donde suspendió su presencia en el partido que el Barça jugó ayer, también habló ante los periodistas y, con tono conciliador, dijo: "No he venido a hacer críticas ni a buscar soluciones, sino a expresar mi solidaridad con los que han sufrido el fuego o luchan contra él". El líder del PSC sí afirmó que la política forestal de Cataluña tiene que "replantearse", pero "cuando todo esto acabe".

Maragall no fue el único político catalán que ayer se acercó hasta Sant Llorenç Savall. Jordi Pujol interrumpió sus vacaciones por unas horas y se desplazó al lugar del incendio para, según afirmó, mostrar su "solidaridad". El presidente de la Generalitat visitó diferentes municipios afectados y la capilla ardiente de las cinco personas fallecidas.

El presidente de la Diputación de Barcelona, José Montilla, hizo lo mismo a primera hora de la mañana, así como el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Joan Puigcercós. No así el secretario general de este partido, que ayer se hallaba en Londonderry para asistir al partido del Barça, donde declaró: "Yo no soy bombero. Ya hice todo lo que hacía falta con relación al incendio de Sant Llorenç, una zona donde hay muchos alcaldes y concejales de ERC".

A mediodía también se dirigió a Sant Llorenç Savall el presidente de Iniciativa Verds, Joan Saura, quien deseó que el fuego acabe "cuanto antes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de agosto de 2003