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El Tribunal Superior de Justicia de Navarra autoriza el cambio de nombre del municipio de Orcoyen

Han tenido que pasar más de tres años de pelea política con el Gobierno de UPN y de recursos jurídicos ante los tribunales pero al final el Ayuntamiento de Orcoyen lo ha conseguido. La sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) le ha dado la razón.

En cuanto el fallo, contra el que no cabe recurso alguno, se publique en el Boletín Oficial de Navarra, Juan Larrea, el alcalde de Orcoyen, localidad de 1.500 vecinos próxima a Pamplona, ordenará la eliminación de la grafía castellanizada del pueblo y su sustitución en exclusiva por el toponímico vasco originario: Orkoien.

UPN lo ha intentado casi todo para evitar que Orcoyen pase a denominarse oficialmente Orkoien. Incluso adujo, citando a Mitxelena y Menéndez Pidal, que el término no procedía del euskera sino del latín y que la denominación oficial del municipio debía ser necesariamente bilingüe.

Pero los jueces han rechazado tajantemente sus planteamientos. Orcoyen dejará de llamarse así para pasar a ser Orkoien, respetando la única denominación originaria en vascuence.

La disputa se remonta al 27 de junio de 2001, cuando los concejales de Izquierda Unida (siete) y Euskal Herritarrok (dos) que componían el anterior consistorio aprobaron un acuerdo municipal por el que se decidió cambiar la denominación oficial castellana del pueblo, Orcoyen, por el toponímico vasco original, citado con la grafía en documentos históricos que datan de 1099 y 1053 y hablan de Orkeian y Orkeien.

En 1999 el Ayuntamiento había solicitado la opinión de la dirección general de Política Lingüística del propio gobierno. Un informe del director del Servicio de Normalización y Fomento del Euskera, Juan Ramón Elorz, avaló el origen vasco del término y recomendó adoptar una grafía única.

El alcalde, Casimiro Juan Larrea (IU), que ha revalidado en las últimas elecciones su mayoría absoluta, considera que el respaldo judicial a aquel acuerdo supone "un varapalo a la prepotencia del gobierno de Sanz en materia lingüística" y pone en evidencia la falta de fundamento de la decisión de UPN de 13 de agosto de 2001 que denegó el cambio de denominación.El Ejecutivo navarro adujo que la ley del Vascuence de 1986 obligaba a una denominación bilingüe ya que no estaba acreditado que el pueblo tuviera una única grafía vasca.

El Ayuntamiento deOrcoyen recurrió judicialmente en noviembre de aquel año contra UPN aduciendo que Orkoien era una denominación "original, no traducción de ningún término, de origen vasco" y reivindicando la autonomía local para decidir su propio nombre.

Ahora ha ganado el pleito cuyo objetivo, según el regidor de Izquierda Unida, no ha sido otro que el de designar a la localidad con el toponímico que realmente le corresponde, siguiendo el ejemplo de otros municipios de la zona mixta de Navarra como Etxauri o Bidaurreta que ya modificaron sus grafías oficiales sin que el Ejecutivo foral se opusiera.

Unión del Pueblo Navarro, aunque fuerza mayoritaria en la comunidad foral, tenía pocas posibilidades de obligar al consistorio a mantener la doble grafía oficial euskera-castellano ya que el propio informe de sus técnicos reconoció que la denominación de Orcoyen era necesariamente euskérica y que "por lo tanto, su signatura obligatoria no podía ser otra que la de Orkoien", según relata el fallo judicial.

El criterio del municipio siempre fue acorde con el que emana de la Academia de la Lengua Vasca, según resaltan los jueces, ya que Orcoyen es un topónimo en euskera. La sentencia cita el propio Nomenclátor del Gobierno foral que habla de "Orkoien" y añade que no existe "problema alguno" en el cambio "pues la fonética es prácticamente igual". Por lo tanto, se considera la pretensión municipal "jurídicamente viable" además de ser acorde con la ley foral del Vascuence.

Menéndez Pidal

En un informe de su asesoría jurídica, UPN pidió mantener "las dos acepciones diferentes", negó competencia al pueblo para cambiar su grafía oficial y aludió incluso a Menéndez Pidal diciendo que el escritor había vinculado el término con un nombre de persona: Orcuius, acompañado de un sufijo (en) "de amplia difusión en el mundo ibérico".

Pedro Pegenaute, director de Universidades y Política Lingüística del Gobierno de Navarra, ha acusado al alcalde de Orcoyen de utilizar argumentos "deleznables, tergiversadores y mal intencionados" en sus críticas hacia UPN.

Por su parte, el consistorio de la localidad navarra incide en el hecho de que es el castellano la lengua predominante en la vida social, cultural y educativa del pueblo y que ello, pese a la creciente presencia del euskera en la enseñanza y la programación cultural, demuestra que el interés municipal no ha sido político sino de respeto hacia una toponimia original ahora recuperada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de agosto de 2003