El ataque suicida contra el hospital militar ruso deja más de 40 muertos
El director del centro sanitario de Mozdok es detenido, y el jefe de la guarnición, suspendido
El horror que causan los atentados ha reavivado la polémica en torno a la pena de muerte. Varios políticos, entre los que destacan el gobernador de Kémerovo, Amán Tuléyev, o el líder del progubernamental Naródnaya Partia (Partido del Pueblo), Guennadi Raikov, piden ahora que vuelva a aplicarse a los terroristas.



























































