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CRISIS EN LA COMUNIDAD DE MADRID

El PP amenaza a Bravo con un expediente por negarse a responder y luego se echa atrás

El constructor rehúsa contestar a todas las preguntas en la comisión de investigación

Los constructores Francisco Bravo Vázquez y Francisco Vázquez Igual se negaron ayer a contestar a todas las preguntas que les hicieron en la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid. El portavoz del PP, Antonio Beteta, amenazó a Bravo con un expediente disciplinario, porque "el Partido Popular no puede tolerar éticamente que alguno de sus miembros se niegue a declarar en una comisión de investigación". Al término del interrogatorio, en el que Bravo sólo habló para decir que todo se debe a problemas internos de la FSM, Beteta afirmó que no pedirá que se le abra expediente.

El constructor Francisco Bravo guardó silencio durante las más de dos horas en que le interrogaron PSOE e IU. El portavoz del PP utilizó su segundo turno de palabra sin plantearle ninguna pregunta. Pero la actuación de Bravo fue suficiente para que Beteta le absolviera: "El PP le agradece la concreción que ha tenido en sus respuestas. No solicitaré apertura de expediente disciplinario porque su comparecencia ha sido totalmente ética".

Bravo afirmó, durante su exposición previa a las preguntas, que tanto su tío -Francisco Vázquez Igual, también constructor- como él comparecían por el "respeto a la institución", pero preferían mantener silencio dado que "continúan pendientes procedimientos judiciales en los que se investigan" los mismos hechos que ocupan a la comisión.

Bravo también utilizó como argumento para justificar su mutismo que "el PSOE es juez y parte" en la comisión de investigación. "Dirigentes de este partido nos han acusado sin prueba alguna. Somos víctimas de intereses personalistas del PSOE, a los que somos totalmente ajenos", sostuvo. Bravo adoptó en todo momento una actitud de víctima. "Hacía falta un empresario urbanístico para explicar un problema que ha de resolver el PSOE en clave interna", afirmó. Y manifestó que su empresa, Euroholding, no posee "ni un solo metro cuadrado de terreno en ninguno de los tres grandes planes urbanísticos pendientes de aprobación en Madrid. En el ensanche norte de Alcorcón, de 15.000 metros cuadrados, tan sólo tenemos una parcela de 3.000 metros cuadrados. Pido, pues, a sus señorías que reflexionen", concluyó el constructor.

El portavoz del PSOE en la comisión, Modesto Nolla, utilizó una táctica que logró sacar de sus casillas a Bravo. Le preguntó sobre la conexión del constructor con Eduardo Tamayo, con Ricardo Romero de Tejada [secretario general del PP de Madrid], con altos cargos del PP, con el alquiler de habitaciones hoteleras ocupadas por Tamayo y María Teresa Sáez tras su deserción, con la afiliación al PP de amigos y familiares suyos y de Francisco Vázquez para hacerse con el control de ese partido en Villaviciosa de Odón... Una tras otra, las preguntas tuvieron la callada por respuesta. En varias ocasiones, Nolla espetó: "No contesta porque tiene miedo a poder ser incriminado. Usted sabrá por qué". Bravo pidió amparo al presidente de la comisión, Francisco Granados (PP), para que constara en acta que él "no es culpable de nada".

El constructor aseguró, también en la exposición de los motivos de su comparecencia, que su relación con Tamayo "deviene sólo de asuntos profesionales", y admitió que "simplemente" se limitó a "hacer reservas hoteleras". "Tamayo sabe la relación que tengo con el sector hotelero; algo que también conoce todo el público", concluyó.

Una hora estuvo el portavoz de IU, Luis Suárez, interrogando a Bravo, sin obtener una sola respuesta. El compareciente sólo reaccionó ante la primera pregunta. "¿Es usted militante del PP?", le planteó Suárez. "Señor presidente, solicito su amparo. Esa pregunta conculca mi derecho constitucional a no declarar sobre mi ideología", replicó. Bravo también reaccionó molesto ante esta pregunta de Modesto Nolla: "Acaba usted de casarse, creo. ¿Qué altos cargos del PP fueron invitados a su boda?". "No me parece digna esa pregunta. Versa sobre mi más absoluta intimidad y espero, señor presidente, que usted me ampare", contestó Bravo.

Cuando le llegó el turno, el portavoz del PP, Antonio Beteta, no realizó ni una sola pregunta. Beteta dio por probado que las pocas palabras que había pronunciado Bravo eran suficientes para demostrar que "todo esto no es más que la tinta del calamar que utiliza el PSOE para tapar un problema interno". Nolla utilizó su segundo turno de palabra para subrayar: "La decisión del primer militante del PP que comparece en esta comisión es la de ocultar todo lo que sabe, con la connivencia de su partido".

Tras Bravo, entró su tío Francisco Vázquez Igual. Empezó por señalar que le sobraban 19 minutos de los 20 de que disponía. "Tengo 59 años, y desde la miseria llevo trabajando como un perro, noche y día, y he creado 350 puestos de trabajo. No he podido asistir ni a una simple escuela. No he tenido ese derecho que todos ustedes han tenido. Siendo inocente me han condenado. No tengo nada que decir, señores". Nolla le replicó: "No estoy dispuesto a aceptar que usted se presente aquí como una víctima. (...) Fíjese si cuida de usted, de su intimidad el PP, que ha cortado la transmisión de Telemadrid para que no le vean".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de julio de 2003