La fumigación de una oficina de Correos intoxica a cuatro empleados

La fumigación inadvertida de la sección de paquetería de la sede central de Correos en Granada afectó a cuatro trabajadores, dos de los cuales necesitaron asistencia médica. Un empleado de la empresa subcontratada para acabar con los insectos y los roedores fumigó sin advertirlo a nadie, y en plena jornada laboral, uno de los negociados situado en el sótano. UGT considera lo ocurrido como una prueba de la "desconsideración" de Correos hacia los trabajadores y el incumplimiento de las normas de prevención sanitarias. Correos culpó de los ocurrido a la empresa fumigadora y ésta, a su vez, al empleado que colocó por su cuenta insecticida en la dependencia.

Los cuatro empleados que se encontraba en la sección de paquetería sufrieron vómitos, mareos y malestar general tras inhalar el producto químico. UGT denunció que la desinfección se produjo a las dos de la tarde, sin desalojar previamente la sala ni advertir a los empleados de las consecuencias para la salud.

Un portavoz de Correos declaró que la empresa de fumigación tenía como misión desratizar una segunda dependencia y que, una vez acabado el trabajo, cuando los empleados se disponían a marcharse, alguien les advirtió de que había detectado la presencia de cucarachas en las sección de paquetería. Uno de los operarios del servicio de desinfección decidió por su cuenta poner un producto insecticida en dos rincones de la dependencia, lo suficiente como para provocar alteraciones en la salud de los trabajadores de Correos.

UGT ha denunciado el caso "por la gravedad de los hechos y sus consecuencias" para la salud del personal de Correos, y ha solicitado a la empresa pública información sobre la composición exacta del desinfectante utilizado para prevenir riesgos futuros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 27 de junio de 2003.

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