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La Audiencia Nacional archivará el caso de los detenidos de Al Qaeda

El juez Ruiz Polanco devolverá las fianzas a los 16 encarcelados en enero

La pesadilla que han vivido los 16 argelinos y marroquíes detenidos el pasado 24 de enero en Barcelona y Girona por presunta relación con Al Qaeda está a punto de terminar. Guillermo Ruiz Polanco, el juez de la Audiencia Nacional que tramitó la causa, archivará en los próximos días el caso, y todos los detenidos recuperarán las fianzas impuestas por el juzgado tras su reciente puesta en libertad, según fuentes judiciales.

Powell presentó ante la ONU un gráfico en el que aparecía la "célula" desactivada en España

El auto de archivo provisional que previsiblemente firmará este mes el magistrado titular del juzgado número 1 de la Audiencia Nacional derivará más tarde en el cierre definitivo de la causa, según fuentes próximas a la instrucción judicial. La fiscalía, que dirige Eduardo Fungairiño, no se opondrá al archivo de la causa como tampoco se opuso a la puesta en libertad de los detenidos.

El pasado 5 de febrero, José María Aznar expuso en el Congreso de los Diputados las razones que le impulsaban a apoyar la intervención armada en Irak y entre otras justificaciones se refirió al peligro que suponía para España la actuación de esta supuesta "red terrorista", cuyos miembros acababan de ser detenidos en una espectacular operación policial en la que participaron 150 agentes de diversos servicios. En A Coruña argumentó su apoyo a la política intervencionista de George W. Bush con el ejemplo de la detención de este grupo al que vinculó con Al Qaeda.

En las mismas fechas, Colin Powell, secretario de Estado de EE UU, incluyó en su exposición ante el Consejo de Seguridad de la ONU una mención a este grupo de argelinos y marroquíes, cuya detención ha resultado un error y sobre los que en los próximos días no pesará acusación alguna. Powell presentó un organigrama sobre la red de armas químicas y biológicas que supuestamente dirigía el hombre de Osama Bin Laden en Irak: Abu Musab al Zarqawi, un palestino de 36 años que perdió una pierna en la guerra de Afganistán y se refugió en Bagdad. En el gráfico aparecían los tentáculos europeos de Abu Musab, que incluian células en Francia, el Reino Unido y España, todas ellas desarticuladas.

La supuesta célula española la integraban los 16 detenidos en Barcelona y Girona, pero el análisis de los bidones con hidrocarburos alifáticos, resinas y gomas sintéticas que se les intervino demostró que eran inocuas. Cuando Ruiz Polanco interrogó a uno de los detenidos sobre la sustancia que guardaba en una maleta contestó: "Detergente, señoría. Sólo era detergente". Lo que se sospechaba que era ricina se trataba de jabón para lavadoras.

Cuatro meses en prisión

Tras cuatro meses de prisión preventiva, Mohamed Tahraoui y Bard Eddin Ferji, los dos últimos detenidos en la denominada Operación Lago, quedaron en libertad el pasado 19 de mayo después de pagar una fianza de 600 euros. Los otros 14 habían sido liberados en marzo. Ruiz Polanco argumentó su puesta en libertad "en atención al tiempo de prisión sufrida por los inculpados y el resultado de las investigaciones policiales desarrolladas, así como la ausencia de respuesta a los términos de la comisión rogatoria (petición de ayuda judicial) enviada a las autoridades de Francia el pasado 14 de abril". Ahora, la investigación judicial se va a archivar porque, según fuentes judiciales, "no hay caso".

La detención de estas 16 personas se produjo a instancias del juez antiterrorista francés Jean-Louis Brugiere, que reclamó ayuda judicial a Ruiz Polanco después de la desarticulación en la región de París de un grupo de muyahidin que preparaban un atentado contra la Embajada rusa en la capital francesa.

Estos muyahidin, que reconocieron sus intenciones de atacar objetivos en Francia para vengar la muerte de un compañero durante un combate con los rusos en Chechenia, se habían entrevistado varias veces con algunos de los 16 detenidos en Barcelona y Girona, lo que hizo sospechar al magistrado francés que formaban parte del grupo. Sus conversaciones telefónicas fueron intervenidas, pero no aportaron pruebas. La policía española los vigilaba desde hacía meses, sin plantearse su detención hasta que lo solicitó el juez Brugiere.

Un informe del contraespionaje francés (DST), que dirige Pierre de Bousquet, describe la peligrosidad del grupo francés, al que se le intervino un uniforme militar de protección NBC, máscaras y componentes químicos "para confeccionar una potente sustancia explosiva, y gas tóxico, tipo cianuro".

Fuentes judiciales reconocen su malestar con el juez francés "que se desentendió del caso" cuando se comprobó que las pruebas se caían, y no contestó a las comisiones rogatorias enviadas desde España para ampliar la investigación. Miembros de la policía no ocultan su malestar por la utilización política de este caso para justificar el apoyo del Gobierno a la guerra de Irak. Un presunto caso de terrorismo que ha acabado en un fiasco. Los abogados de algunos de los detenidos estudian acciones judiciales contra los que les calumniaron.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de junio de 2003