Miles de viajeros sufren una huelga salvaje de maquinistas de Chamartín

Cuatro personas, heridas en los tumultos que hubo en los andenes

Las estaciones de Atocha y Chamartín vivieron ayer una jornada de caos, en la que más de 200.000 viajeros se quedaron sin transporte ferroviario por una huelga salvaje e ilegal que no había sido comunicada en ningún momento por los maquinistras que la secundaron. Los más afectados fueron los pasajeros procedentes del corredor del Henares, el pasillo verde y de la sierra, que se quedaron sin transporte. Cuatro viajeros resultaron heridos con golpes y contusiones. Renfe anunció que exigirá responsabilidades penales al convocante del paro (un dirigente sindical).

La huelga salvaje comenzó a las cinco de la madrugada y de una forma perfectamente organizada. El primer tren afectado fue un regional procedente de Segovia que salió con retraso. A partir de ahí se encadenaron las demoras. Las excusas que pusieron los maquinistas era la ausencia de botiquines y de linternas en las cabinas de los trenes. Según el Reglamento de Renfe, las composiciones no deben circular sin estas dotaciones.

Un portavoz de Renfe explicó que los trenes salieron de las cocheras con las dotaciones al completo y que, cuando llegaban a las estaciones, faltaban. Los maquinistas aplicaban el reglamento a rajatabla y se negaban a arrancar. De este modo, además de retrasar su salida, consiguieron en más de una ocasión que suprimieran las salidas, ya que habían superado el horario permitido.

Según los datos facilitados por Renfe, 61 de los 125 trenes de cercanías y regionales que tenían que haber circulado a primera hora quedaron sin cubrir, lo que provocó numerosos incidentes en las estaciones. Éstas estuvieron abarrotadas durante toda la mañana.

Los mayores problemas se vivieron en Atocha, donde se quedaban sin poder continuar viaje los pasajeros procedentes de las líneas del sur, las que más viajeros acogen, en especial, la C-5 (Fuenlabrada-Atocha-Móstoles). Los andenes no tenían capacidad para acoger a toda la gente que se bajaba de los trenes, lo que produjo un gran colapso de personas, que se tradujeron en más de una ocasión en golpes y empujones, con el consiguiente riesgo. "El problema era cuando venía un tren del corredor del Henares, con dos pisos, que en cada trayecto, recoge a más de 2.000 personas y tenían que bajarse en la estación a pesar de que estuviera llena de gente".

Fuentes del Samur-Protección Civil explicaron que cuatro personas tuvieron que ser asistidas de golpes y lipotimias. Una de ellas fue trasladada al hospital Gregorio Marañón. También se vieron afectadas las paradas intermedias de Recoletos y Nuevos Ministerios.

500 reclamaciones

Fuentes de Renfe señalaron que la compañía no había recibido ninguna comunicación previa de los paros. De hecho intentó avisar a los usuarios por la megafonía a la entrada de las estaciones y por las emisoras de radio. Durante la mañana, los servicios de atención al cliente, fundamentalmente en Atocha, recibieron más de 500 reclamaciones. "Ha sido vergonzoso. Un viernes, cuando ya estás cansado de toda la semana, vienen y sin previo aviso, tienes que soportar unos paros que nadie te explica. Encima llegas tarde a trabajar", señaló una afectada.

Detrás de esta huelga salvaje, se esconde, según fuentes del sector, un descontento generalizado de los 300 maquinistas de Chamartín que se han mostrado en desacuerdo con el convenio colectivo firmado esta semana por los sindicatos de la compañía. Un representante sindical de esta estación convenció a la mayoría del resto de compañeros para que secundaran los paros que motivaron una jornada de caos en las cercanías de Madrid. De hecho, les convenció para hacer estos paros e intentar conseguir una equiparación salarial a sus compañeros de la línea C-5, que son los que más cobran de toda España. Esto se tradujo en los paros de ayer y, según Renfe, no es descartable que se repitan en los próximos días. Fuentes de la compañía no descartan que este sindicalista, que está identificado y que ya ha causado problemas en otras ocasiones recientes, sea expulsado de Renfe.

La compañía ferroviaria anunció ayer que ejercerá acciones legales penales contra los responsables directos del incidente.

Viajeros esperando el tren de cercanías en la estación de Alcalá de Henares por la huelga de maquinistas.
Viajeros esperando el tren de cercanías en la estación de Alcalá de Henares por la huelga de maquinistas.ULY MARTÍN

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 20 de junio de 2003.

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