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LOS PARTIDOS HACEN AUTOCRÍTICA TRAS EL 25-M

IU pide a los socialistas que no dejen que el PP les presione

Las negociaciones entre el PSOE e Izquierda Unida están llegando a su momento más complicado. Sobre todo en la Comunidad de Madrid, donde todo se mueve en torno a la Consejería de Educación. En la federación de izquierdas piensan que los mayores problemas se derivan del "miedo" de los socialistas a la presión que puede ejercer el PP y los medios de comunicación afines si entregan a IU una responsabilidad de ese calibre.

Por eso ayer, Gaspar Llamazares, el coordinador general, pidió a los socialistas que no se dejen "presionar" por el PP y confirmen la colaboración plena con IU que se ha visto en los últimos meses. El hecho de que Aznar bromeara en campaña sobre la posibilidad de que Llamazares fuera un día ministro de Educación refuerza, para IU, esa tesis del miedo del PSOE. Para la federación es imprescindible una cartera con "visibilidad", como Educación, que refuerce sus expectativas electorales para las generales de 2004.

Llamazares teme que los pactos con los regionalistas en Cantabria y algún análisis del resultado electoral puedan llevar a los socialistas a pensar que hay que volver a la oposición tranquila. "Tenemos que seguir con la oposición de izquierdas dura. Es así como hemos logrado que se deteriore el PP, y hay que seguir en esa vía hasta las elecciones generales. Confiamos en que el PSOE no vuelva a mirar al centro porque eso sería un grave error", sostiene el coordinador general. "En estas elecciones no ha sido el PSOE quien ha vencido al PP, sino toda la izquierda, y eso tiene que notarse en el Gobierno de Madrid", explica.

Apoyo a Fausto Fernández

El Consejo Político Federal de IU, que se reunió ayer para valorar los resultados electorales, apoyó la negociación en Madrid dirigida por Fausto Fernández, el coordinador madrileño. La votación final sólo encontró la oposición de la Corriente Roja, liderada por Ángeles Maestro. De hecho, la asamblea de Izquierda Unida, prevista para noviembre y que ya comienza a gestarse, tiene visos de convertirse en un cónclave de unidad casi total, donde se reunifiquen los dos sectores enfrentados en la anterior, el de Francisco Frutos, secretario general del PCE, y el de Llamazares. Sólo estará fuera de esa mayoría la Corriente Roja.

A pesar de las dificultades, los dirigentes de IU están convencidos de que finalmente se alcanzará un acuerdo con el PSOE para gobernar Madrid. Ayer hubo una nueva reunión de negociadores. Además, también comienza a desbloquearse el acuerdo en Asturias, donde el PSOE ha perdido por un diputado la mayoría absoluta y necesita los votos de IU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de junio de 2003