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Entrevista:ÁNGELES MUÑOZ | Concejal del PP en Marbella | LA NUEVA SITUACIÓN MUNICIPAL

"No podemos medirnos con los recursos que tiene el grupo GIL"

La diputada nacional del PP y concejal electa en Marbella admite que no han cumplido sus expectativas: han pasado de 3 a 4 concejales y han logrado 1.786 votos más que en el año 1999. Muñoz afirma que al igual que a Pedro Pacheco y a Enrique Bolín se puede arrebatar la mayoría absoluta al GIL.

Pregunta. ¿Por qué no cala el mensaje de la oposición?

Respuesta. No creo que sea tanto un fallo de la oposición como un triunfo del aparato del GIL. Lo que tenemos que hacer es un contacto mucho más personal con la gente y desechar algo que probablemente ha podido calar: que sin Gil, Marbella no iba a tener el mismo crecimiento económico. La gente todavía recuerda lo mal que estaba en la época del Partido Socialista, y esto ha hecho que no quiera todavía un cambio.

P. Desde el GIL se dijo que si usted no ganaba, se iría.

R. Me hubiera gustado gobernar Marbella, pero ahora tengo la responsabilidad de estar cuatro años en la oposición, no solamente por los 7.000 votantes que han depositado su confianza en el PP, sino por el compromiso adquirido con todos los ciudadanos.

P. ¿Piensa abandonar sus cargos de diputada y miembro de la ejecutiva nacional del PP?

R. He dicho que mi objetivo fundamental era Marbella, y que mi cargo está a disposición del partido. Voy a seguir como diputada, trabajando por Marbella, y como portavoz de Inmigración y Asuntos Sociales en el Congreso.

P. ¿Es posible arrebatar la mayoría absoluta al GIL?

R. Es posible y tenemos el caso de Pacheco, que después de 20 años en política ha perdido las elecciones; o tenemos el de Bolín, que después de haber tenido varias mayorías absolutas ha perdido. Creo que cuando la gente se convence de que hay otra alternativa clara y seria, vota a otra opción si no le convence la que tiene.

P. ¿Cree que la oposición ha pasado más tiempo criticando al GIL que defendiendo sus propias propuestas?

R. Creo que no. Hay que diferenciar dos cosas, yo he estado defendiendo mi programa no sólo en campaña sino mucho tiempo antes. El problema es que algunos medios de comunicación locales, como los públicos que son los que más llegan al ciudadano, ahí no se han dado a conocer nuestros proyectos. No he salido ni una sola vez en La Tribuna ni en la Televisión de Marbella que no haya sido para criticarme, o poner en mi boca críticas al equipo de gobierno.

P. ¿Ha sido entonces un problema de comunicación?

R. Es que los medios no son los mismos. No podemos medirnos con los recursos que tiene el grupo GIL. Creo que en Marbella lo que sí ha funcionado es ese entramado en torno al partido que tiene muchas variantes. Por un lado hay un número importante de personas, que dependen directamente, ellos y sus familias, del Ayuntamiento, a los que se ha trasmitido la idea de que si no está el grupo GIL van a perder su puesto de trabajo. Hay otro núcleo de población que vive bien, porque en Marbella la gente tiene trabajo y el índice de paro es muy bajo, y eso lo ha rentabilizado el GIL. Ha hecho creer a la población que esa diferencia en la calidad de vida depende de su gestión, y no del ciclo económico que está viviendo el país. Y después porque hay un grupo de intereses económicos y financieros que no quieren que la situación cambie. Creo que esas han sido las tres armas que ha utilizado el GIL para mantenerse en el poder.

P. Con Muñoz como alcalde electo ¿van a cambiar las cosas?

R. Me gustaría, porque son cuatro años los que nos quedan por delante. Pero desgraciadamente lleva como alcalde un año y no se ha visto que haya existido un giro en esa política ni que se haya pedido colaboración. Espero que ahora sea de verdad, y que haya ese diálogo.

P. ¿Ha beneficiado el asunto de la Pantoja a Julián Muñoz?.

R. El tema de la Pantoja y otros temas que nada tienen que ver con la vida cotidiana de Marbella y sí con la vida personal del alcalde, lo que han hecho es evitar un debate en profundidad de las cuestiones que preocupan. Ha evitado que se debatan cuestiones como las viviendas, el Plan General, la corrupción y temas que se deberían haber debatido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de junio de 2003