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"Anuncié mi embarazo un viernes, y el lunes me despidió", dice la ex secretaria de Pedroche

"Comuniqué mi embarazo a Pedroche un viernes y el lunes siguiente me puso de patitas en la calle en cuanto llegué a la oficina", relata Ana Isabel Guitart. Aquel 18 de septiembre de 1995 esta madre de familia dejó de ser la jefa de la secretaría de Jesús Pedroche, entonces consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid y hombre de confianza del presidente Alberto Ruiz-Gallardón. El cese oficial llegó más tarde, el 6 de octubre. "Pedroche argumentó que, debido a mis problemas, me iba a la calle", relata

Los "problemas" de Guitart eran dos, o uno doble: estaba embarazada y separada de su marido. "Pedroche me dijo que ya no tenía confianza en mí", añade esta mujer de 39 años. Guitart duda de que la confianza se pueda perder en un fin de semana después de dos años largos de trabajo codo con codo. "No sé si él se habría comportado de otra manera si yo no hubiera estado separada. Quizá se juntó todo. Él es un numerario del Opus Dei", apunta.

Guitart, que comenzó a militar en el PP a los 18 años, trabó contacto con Pedroche en la escuela de negocios de la Universidad de Navarra, IESE, donde trabajaba de secretaria. Corría 1993 y el político era secretario general del Grupo Popular en el Senado. "A partir de entonces fui su secretaria y nunca recibí queja alguna por mi trabajo", relata Guitart.

El 1 de julio de 1995, Pedroche, flamante consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, nombra a Ana Isabel Guitart jefa de su secretaría. Para entonces esta madre de dos hijos se había separado de su marido y tenía un nuevo compañero. En septiembre informó de su embarazo y se quedó sin empleo.

"Unos días después del despido, la jefa de prensa de Ruiz-Gallardón me dijo que me ofrecerían otro puesto. Pasaron los días. Nadie quería saber nada de mí, por apego al poder. Denigraban mi nombre y mi quehacer. Envié un telegrama a Ruiz-Gallardón explicándole lo ocurrido y nunca me respondió. Por fin, la única persona del PP que me ha ayudado, cuya identidad no revelo, me dijo que no me darían nada", añade Guitart. Entonces se dio de baja en el PP y emprendió acciones legales. Hace un año logró superar la secuela de todo aquello, "el miedo escénico al trabajo". Logró empleo en una empresa privada "pese a que ahora tengo cinco hijos". "Pedroche y Ruiz-Galladón deberían dimitir por esto", concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de junio de 2003