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OPINIÓN DEL LECTOR

Memoria

La gente pierde la memoria con la misma facilidad con que se indigna. Se ultrajan nuestros derechos. Nos tienen en cuenta sólo para legitimar su poder. No ejercemos de Pueblo, sino de populacho, y como a tal se nos trata. El próximo 25 mi voto no será para que gane un partido de "izquierdas", sino para que pierda la derecha. Tendré 20 años y serán mis primeras elecciones. El estado de lo Público es lamentable y en muchos casos ya no está en manos del Estado. La educación o la sanidad deberían ser garantizadas por éste, pero yendo más allá. La calidad no es una palabra que resulte bonita en el nombre de la ley, es una obligación y un deber.

A los jóvenes pensar demasiado nos incomoda y no toleramos que nos cuenten los demás sus reflexiones. Por ello el poder es cada vez más déspota. El Sistema nos adormece con falsos logros sociales y mientras nos regocijamos por disfrutar de derechos fundamentales que no deberían haber sido concedidos ni ganados sino poseídos por el hecho de ser humanos. El negarse a la concesión de éstos pondría en peligro la continuidad del orden establecido y en cualquier caso el único camino es una revolución donde habría cambios de ideas y no de formas.

No insinúo que nos alcemos en armas para cambiar el mundo. Con nuestros votos conscientes podemos deslegitimar una forma de ejercer el poder, y mientras ponemos en forma las ideas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de mayo de 2003