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Cultura protege los lugares de Moguer que cita Juan Ramón

La Consejería de Cultura ha iniciado el procedimiento para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) los lugares de la localidad onubense de Moguer vinculados al poeta y Premio Nobel Juan Ramón Jiménez (1881-1958). La iniciativa, que ha partido de la Dirección General de Bienes Culturales, ofrecerá protección legal con la categoría de Sitio Histórico a edificios y paisajes relacionados con el poeta de Moguer. La finca de Fuentepiña, un terreno rural a unos dos kilómetros del núcleo urbano que inspiró Platero y yo, es el paisaje que está actualmente más amenazado por el avance del monocultivo de la fresa y la zona de expansión industrial de El Algarrobito.

El paisaje de Fuentepiña, integrado por las fincas de Santa Cruz de Vista Alegre y Nazaret, es uno de los lugares más degradados del municipio y su protección de BIC "como parte esencial del legado de Juan Ramón Jiménez garantizará la conservación y disfrute de este espacio natural", adelanta la Consejería de Cultura en una nota.

Además de los paisajes, la declaración de Sitio Histórico protege legalmente los inmuebles relacionados con la vida y la obra del poeta en su pueblo, y los bienes muebles que se conservan en la Casa Museo de Juan Ramón Jiménez, un centro ubicado en la vivienda familiar en el número 10 de la antigua calle Nueva. Entre los edificios que mejor definen la trayectoria personal y literaria del Nobel se encuentran su casa natal, la casa principal de Fuentepiña, la vivienda de su tío Gregorio Jiménez en el número 5 de calle Aceña, el cementerio parroquial y la ermita de Jesús.

Ruina económica

Las referencias a lugares y personajes reales que formaron parte de la escena local de finales del siglo XIX y principios del XX aparecen en muchas de las elegías del poeta con mezcla de rigor histórico y fabuladora imaginación. El autor de Piedra y cielo (1919) vivió en Moguer hasta 1896, cuando se mudó a Sevilla y, después, a Madrid. En 1905 regresó a Moguer y se instaló, junto a su madre y su hermano Eustaquio, en la casa de Aceña hasta 1912. Esa época que sucede a la muerte de su padre, marcada por la ruina económica y el embargo de los bienes de la familia, es sin embargo la de mayor producción literaria. Entre 1906 y 1912, Juan Ramón escribió 23 libros, de los cuales se publicaron 11.

La casa natal, en la calle Ribera número 2, está marcada por el color azul marino. Es el color que él imagina para esta casa que aparece en obras como Entes y sombras de mi infancia o Por el cristal amarillo. La Casa Museo, a la que se trasladó su familia en 1887, es un edificio de finales del XVIII que el poeta siempre vinculó al color amarillo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de mayo de 2003