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UN PAÍS DE CINE / DVD / | 'El extraño viaje'

Un histórico esperpento

EL PAÍS ofrece 'El extraño viaje', de Fernando Fernán-Gómez

Pocos artistas tan completos como Fernán-Gómez habrían aceptado tan profesionalmente los avatares que sufrió El extraño viaje, el filme que realizó en 1964 y que podrá adquirir por 1,95 euros mañana, domingo, quien compre EL PAÍS. Con un argumento de Berlanga y un guión de Pedro Beltrán y Ruiz-Castillo, la realiza con todo interés y talento y, una vez finalizada, soporta el que la censura obligue a quitar unos planos, que la califiquen de tercera categoría, que los distribuidores se nieguen a distribuirla por blasfema y que se estrene cinco años más tarde (en un cine de barrio y en programa doble). Es descubierta por la crítica más lúcida y acaba convirtiéndose en uno de los filmes más importantes del cine español.

Aunque hoy es considerada película de culto, las peripecias que vivió El extraño viaje fueron dificultosas. Se rodó en 1964, al tiempo que surgían La caza, de Saura; La tía Tula, de Picazo; La niña de luto, de Summers, es decir, lo que se entendía como "nuevo cine español", pero tan buena cosecha no impidió que El extraño viaje tardara cinco años en estrenarse, y eso gracias a que encontró un hueco en un programa doble de cine de barrio. Fue allí donde la descubrió el joven crítico Jesús García de Dueñas, que alertó de su existencia en las páginas de Triunfo. Se descubrió entonces que esta película, que inmediatamente fue considerada obra maestra, había surgido de una fantasiosa teoría de Luis G. Berlanga sobre los misterios que rodeaban a un reciente triple asesinato, conocido popularmente como "el crimen de Mazarrón". El guionista Pedro Beltrán, partícipe de la tertulia, vislumbró una posible buena película, especialmente "cuando Berlanga imaginó que si el cadáver de la vieja no se había descubierto es porque estaba escondido en el pueblo, y que el asesino se había marchado utilizando sus ropas, vestido de mujer". A instancias de Beltrán, el proyecto cayó luego en manos de Fernán-Gómez, que como director de cine había obtenido notables éxitos con sus irónicas comedias La vida por delante (1958) y La vida alrededor (1959), aunque menos con El mundo sigue (1965), hoy considerada una de sus mejores películas.

"Es una de las más irónicas y ácidas crónicas de la España de mediados los sesenta"

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A Fernán-Gómez, tal como él escribe en sus memorias, le sedujo la mezcla de ingredientes que contenía el proyecto, "el misterio, el terror..., el ambiente rural, de pueblo, pero no de los Balcanes, sino nuestro, de aquí cerca. Otro ingrediente muy importante era el erotismo, pero también un erotismo nuestro. Y el último, la guinda, era un poquito de zarzuela... La mezcla, por inusual, podía resultar explosiva". ¡Y tanto que resultó! Francisco Molero, productor junto a José Vicuña, recordó en la revista Nickel Odeon que "los problemas vinieron después de terminada la película": el Ministerio la clasificó como de "tercera categoría, lo que no le daba derecho a ayuda económica alguna, ni siquiera a que fuera estrenada", la censura cortó unos planos exigiendo, además, que no se usara el nombre de Mazarrón en el título ya que César González Ruano había advertido desde las páginas de Abc sobre el peligro de que acabara ocurriéndole a Mazarrón lo mismo que a Cuenca con su famoso crimen. Por su lado, "los distribuidores consideraron que la película era blasfema y decidieron no estrenarla", y hasta el grupo bancario coproductor se echó para atrás. "Era muy difícil colocar el cine español en aquella época", recordaría después Fernán-Gómez.

Sin embargo, estos problemas no impidieron que, al cabo de los años, El extraño viaje acabara ocupando su merecido lugar: "A pesar del tiempo transcurrido desde su realización", escribió Miguel Marías en Nuestro Cine, "esta película se revela como una de las más importantes que se hayan hecho nunca en España". Torres-Dulce consideró que "El extraño viaje es una de las más irónicas y ácidas crónicas de la España de mediados de los sesenta, los años del despegue económico y del desarrollo", aunque, según Carlos Losilla, "El extraño viaje no es sólo una sublimación del esperpento hispano, ni siquiera una comedia negra en forma de zarzuela, o viceversa. En el interior de sus imágenes, el naturalismo más crudo y descarnado se mezcla con una estética grotesca para acabar delineando una especie de cuento macabro que es, a la vez, una hilarante, patética radiografía de la España de la época".

Los personajes de la trama son dos hermanos solterones y asustadizos (Rafaela Aparicio y Jesús Franco), que viven con su rígida hermana mayor (Tota Alba) en el viejo caserón de sus padres, junto a la sala de fiestas El progreso, donde los fines de semana actúa una orquestina de Madrid, cuyo vocalista (Carlos Larrañaga) está de novio con la empleada de la mercería La Parisién (Lina Canalejas), regentada por una vulgarísima señora (María Luisa Ponte), que ve con malos ojos la amistad de su empleada con la "tía buena del pueblo" (Sara Lezana), que pasa su vida soñando con irse a la capital. De sopetón, los hermanos solterones venden la casa señorial y se marchan del pueblo; al poco tiempo, aparece un cadáver en sus tinajas de vino...

El guionista Pedro Beltrán, que junto a Manuel Ruiz Castillo supo manejar hábilmente la intriga hasta el final, considera que dichos personajes "están bastante cercanos a lo que entonces era la norma en la España del franquismo. Lo anormal era la situación en que vivía el país, y de ahí que los protagonistas no me parezcan nada extraños o monstruosos ya que, al fin y al cabo, son una resultante de aquel contexto... Creo que esta película fue un apunte bastante vigoroso de la España oculta, esa que no estaba interesada en promocionar la propaganda turística".

"No es extraño, por tanto", escribió Miguel Marías, "que el tema que aparece y reaparece constantemente a lo largo de la película sea el de la represión. Falta de libertad, opresión de la familia y la sociedad, del qué dirán y del puritanismo que, como suele ocurrir en las obras de expresión indirecta, se polariza en torno a la represión sexual (unida a la muerte, al crimen, a la mentira, al secreto, al dinero)... El extraño viaje es uno de los pocos filmes españoles que han sabido ver en profundidad la realidad del país, apartándose del naturalismo gracias al exceso y a la caricatura, y dándonos una imagen de la vida española todo lo negra y pesimista que cabe a través del humor negro".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de mayo de 2003