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Los beneficios de las grandes petroleras se disparan hasta marzo por la guerra de Irak

BP, Shell y ChevronTexaco ganan el doble y más, mientras ExxonMobil supera el 200%

Las grandes petroleras mundiales incrementaron sus beneficios más del doble, y del triple en algún caso, en el primer trimestre del año gracias a la escalada de los precios del crudo por la guerra de Irak. Entre enero y marzo, la cotización del barril de petróleo en Londres se encareció el 43% frente al mismo periodo del año anterior y, en Nueva York, subió el 56%. Gracias al aumento, la petrolera Shell ganó un 96% más, mientras que ChevronTexaco y BP ganaron un 164,8% y un 136% más. ExxonMobil aumentó sus beneficios un 236,8% por la venta de activos.

El año no pudo comenzar mejor para las grandes petroleras del mundo. Entre las cuatro pesos pesados del sector que ya han presentado los resultados del primer trimestre, la que menos ganó no dejó de duplicar sus beneficios. La petrolera anglo-holandesa Shell, la mayor de Europa y segunda del mundo, obtuvo 3.914 millones de dólares en los primeros tres meses del año, un 96% más que el mismo periodo de 2001. Casi el mismo porcentaje de aumento registró British Petroleum (BP). Las ganancias de esta compañía se elevaron un 136%, hasta alcanzar los 3.729 millones de dólares.

Del otro lado del Atlántico la evolución de los resultados fue incluso mejor para las petroleras. ChevronTexaco se embolsó 1.920 millones, un 164,8% más mientras que ExxonMobil, la mayor compañía del sector en todo el mundo, alcanzó unos beneficios de 7.040 millones, un 236,8% más. En el caso de ExxonMobil, el fuerte incremento de los resultados no sólo se ha debido a la escalada de los precios del crudo durante el primer trimestre, sino también, a la venta de activos en Alemania. La petrolera vendió su participación en Ruhrgas, el distribuidor alemán de gas natural, a la eléctrica E.On, y por esta operación se embolsó unos 1.700 millones de dólares.

Aún están pendientes los resultados de otras grandes petroleras como los de la franco-belga TotalFinaElf, la italiana Eni y la hispano-argentina Repsol YPF. En el caso de la primera de estas petroleras, los expertos esperan que incremente sus ganancias en torno a un 50%, que a pesar de ser inferior a lo que han ganado otras empresas del sector, sigue siendo un fuerte aumento. En cuanto a Repsol YPF y Eni, distintos analistas prevén un alza de sus beneficios superior al 50%.

Al margen de alguna operación de desprendimiento de activos, que no sólo se produjo en ExxonMobil, lo cierto es que el mayor beneficio de las petroleras provino de la evolución del precio del crudo. Entre enero y marzo, la cotización del barril de petróleo del tipo brent en el mercado de Londres, de referencia para Europa, se encareció un 43% frente al mismo periodo del año anterior. El precio del barril del tipo West Texas Intermediate del mercado de Nueva York, de referencia para las Américas, subió el 56% entre enero y marzo de 2003 frente a los mismos meses del año pasado.

La escalada de los precios del crudo comenzó inmediatamente después del regreso de los inspectores de Naciones Unidas a Bagdad a mediados de noviembre del año pasado. Junto a la vuelta de los inspectores comenzó la presión de Washington sobre el régimen de Sadam Husein, una presión que no iba a rebajarse y que iba a dar paso a una guerra. El mercado petrolero, a pesar de las negociaciones políticas, dio por sentado que habría un conflicto desde antes de que terminara noviembre. El crudo, que entonces se cotizaba a 22,5 dólares, acabó el año a casi 30. El mes diciembre también disparó los beneficios de las petroleras del último trimestre frente a los magros beneficios obtenidos en todo el año pasado.

Primas de guerra

La tendencia al alza se acentuó en los primeros dos meses de 2003 y se mantuvo hasta poco antes de que comenzara el ataque sobre Bagdad, el 20 de marzo. El precio del crudo en esos 80 días escaló hasta un máximo de 34,10 dólares el 7 de marzo. A lo largo del primer trimestre, el precio medio del barril en Londres fue de 30,63 dólares, mientras que en Nueva York fue de 33,75 dólares.

Tras el comienzo de la invasión anglo-estadounidense a Irak, el precio del crudo revirtió su tendencia al alza y, salvo por momentos concretos donde se temió que la guerra durase más de lo previsto o afectase el suministro normal de crudo desde Oriente Próximo, se ha mantenido a la baja, registrando una media de 27 dólares por barril desde finales de marzo hasta ahora. Ni siquiera el recorte de producción anunciado por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha frenado el descenso generalizado de los precios.

Para todo 2003, se prevé un precio del crudo de 25 dólares, similar al del año pasado, o incluso menor. Por ello, los expertos no prevén que las petroleras repitan en el segundo trimestre los resultados récord del primero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de mayo de 2003