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Entrevista:JUAN CARLOS APARICIO | Ex ministro y candidato del PP | ELECCIONES 25M | El duelo por la alcaldía de Burgos

"Nunca me fui de Burgos; no es un premio de consolación"

El Ayuntamiento de Burgos ha vivido un mandato convulso. Comenzó, en 1999, con el descalabro del PP, que había sido hegemónico y pasó de 16 a 10 concejales, si bien permaneció como partido más votado. El PSOE, con el ex director general de la policía Ángel Olivares al frente, aprovechó para aliarse con IU y Tierra Comunera y consiguió la alcaldía. El pacto se rompió en 2001. Desde entonces, el PSOE gobierna en minoría. El PP prefirió aguantar, en vez de pactar una moción de censura con el edil Álvaro Baeza. Ahora presenta de candidato a Juan Carlos Aparicio, ex ministro de Trabajo, a quien relevó Eduardo Zaplana tras la huelga que siguió al decretazo.

De ministro a candidato a alcalde con riesgo cierto de derrota. Juan Carlos Aparicio, que tiene los mismos 48 años que su contrincante, lo ha sido casi todo en política, y se toma estas elecciones locales como "una asignatura pendiente" y no como un descenso de categoría.

P. ¿A qué se debe la divisón de la derecha en Burgos?

R. Quizás por cansancio de muchos años de Gobierno del PP. La gente votó a Álvaro Baeza tal vez como un centro derecha alternativo. El tiempo se ha encargado de demostrar que era un proyecto para obtener ventajas personales. Eso se debe a la estrategia "todos contra el PP" que sólo genera inestabilidad porque sobredimensiona fuerzas pequeñas. Y en Burgos ha generado inacción.

Me conocen todos los pensionistas y trabajadores como ministro de Trabajo

P. No parece que vaya a cambiar esa división.

R. Hay varios grupos en el límite del 5%. En 1999 hubo muy baja participación en general, pero sobre todo en el electorado de centroderecha. Tal vez no sea extrapolable, pero en las elecciones generales del 2000 el electorado se reconcilió con nosotros, pasamos de 38.000 a 60.000 votantes. Y recuerdo que yo encabezaba esa candidatura a las generales en Burgos.

P. ¿Cuál es el mayor error del actual alcalde?

R. La vivienda. No se ha sabido gestionar. Se agotó el suelo que dejó el anterior ayuntamiento y no han sabido encontrar nuevo suelo para viviendas de protección oficial.

P. Pero desde que el PP tiene el Gobierno central la vivienda de protección oficial ha caído.

R. Algunas de las ciudades más caras de España tienen desde tiempo inmemorial ayuntamientos socialistas.

P. ¿Y qué proponen ustedes?

R. Más de 3.000 viviendas de este tipo. Además proponemos culminar proyectos bloqueados durante años por la falta de sensibilidad de los gobiernos centrales socialistas. Son el anillo de la autovía, el desvío del ferrocarril y un nuevo aeropuerto. La inacción derivada de problemas internos los ha bloqueado.

P. ¿No ha cerrado el grifo el Gobierno central y la comunidad autónoma?

R. Se están realizando las instalaciones que llevaban años esperando. El alcalde ha abusado del victimismo. Pero es evidente que nosotros tendríamos una mejor sintonía con esos gobiernos.

P. Dígame un buen proyecto del Gobierno actual.

R. Se ha hecho un buen plan estratégico. Lo malo es que se han quedado en el diagnóstico y no saben qué hacer con la terapia. El museo de Atapuerca, es una muy buena idea, creo en ella, pero ahora el ayuntamiento debe poner la financiación.

P. ¿Es un obstáculo lo de ser nuevo en la política municipal?

R. Me conocen todos los pensionistas y los trabajadores, como ministro de Trabajo. Yo pongo ese crédito sobre la mesa.

P. ¿Cómo lleva pasar de ministro a candidato a alcalde?

R. No hay nada más hermoso que ser alcalde de tu pueblo. Y mi pueblo encima es una ciudad milenaria. He sido casi de todo en política, y esta es mi asignatura pendiente. Es como si volviera a empezar mi carrera.

P. ¿Y el riesgo de perder?

R. No hay nada fácil en política. Pero no hay que olvidar que yo nunca me fui de Burgos. Siempre tuve allí mi domicilio y allí se quedó mi familia. No es ni mucho menos un premio de consolación. Tal vez políticamente no lo tuviera previsto, pero humanamente yo sabía que volvería a mi ciudad.

P. ¿No es un descenso de categoría?

R. No es eso lo que dicen personajes como Paco Vázquez, Celia Villalobos o Luisa Rudi. Si les preguntan a ellos verán que prefieren la alcaldía a cualquier otra cosa.

P. ¿Reduce la guerra sus expectativas?

R. Alguna influencia tendrá, pero yo confío en que los ciudadanos entiendan que lo que se decide aquí es quién gestiona la administración municipal, y no otra cosa. Los ciudadanos han protestado de buena fe y seguramente votarán también de buena fe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de mayo de 2003