GUERRA EN IRAK | Operación Libertad para Irak

EE UU sufre decenas de bajas en emboscadas

El mando militar estadounidense reconoce una fuerte resistencia pese a estar ya a 160 kilómetros de Bagdad

La fuerza invasora vivió ayer su peor jornada desde el inicio de la guerra en Irak. Hubo decenas de bajas estadounidenses y británicas, entre ellas "menos de 10 muertos y 12 desaparecidos", y varias unidades y grupos aislados iraquíes opusieron "una resistencia muy dura", en palabras del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld. La toma de prisioneros por parte de Irak y su exhibición ante las cámaras crisparon los ánimos en el cuartel general de Tommy Franks, quien prefirió no comparecer ante la prensa. Las tropas invasoras siguieron avanzando hacia Bagdad, rehusando combatir en las ciudades y dejando tras de sí numerosos focos de resistencia. George W. Bush declaró que su país sólo se encontraba "en el inicio de un combate muy duro".

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Bush se declaró "complacido" por "la evolución de la primera fase de la guerra" y aseguró que rezaba con frecuencia por sus soldados. Dijo sentirse agradecido por el hecho de que Irak no hubiera utilizado armas de destrucción masiva. Desde Bush hasta los oficiales del Pentágono, todos los portavoces de la fuerza invasora intentaron minimizar los reveses e insistieron en que el resultado final de la guerra, más o menos lejano, estaba "fuera de toda duda".

Las estrategias de ambos bandos empezaron a clarificarse. Por parte de la alianza angloamericana, el gran objetivo seguía siendo alcanzar Bagdad y aislar la capital, ya a poca distancia de unidades como la Segunda Brigada de la Tercera División de Infantería, que ayer se encontraba en las cercanías de Nayaf, a 160 kilómetros de Bagdad. Las columnas procedentes de Kuwait evitaban entrar en las ciudades para no combatir "casa por casa", dijo en Qatar el general John Abizaid, con el fin de no verse empantanadas en tiroteos urbanos. "Nos llevará mucho tiempo someter a los elementos fieles al régimen atrincherados en las ciudades", admitió Abizaid.

Los iraquíes parecían haber apostado, dada su inferioridad militar, por utilizar tácticas casi guerrilleras. Miembros de la Guardia Republicana y del Ejército vestidos de civiles tendían trampas y acosaban la retaguardia de las columnas estadounidenses. En las cercanías de Nasiriyah, población estratégica para vadear el Éufrates y foco de los combates más cruentos hasta la fecha, un grupo de combatientes iraquíes con ropas civiles simuló rendirse y atacó cuando el grueso de la unidad enemiga se había alejado. La escaramuza causó una cantidad no determinada de muertos y heridos entre los marines. En general, las fuerzas de élite iraquíes preferían permanecer en las ciudades y esperar.

La situación en Basora era militarmente confusa. Estadounidenses y británicos habían capturado el aeropuerto y un puente de gran importancia, pero no se habían adentrado en la ciudad. Todo indicaba que la población civil de Basora, sin electricidad ni agua corriente, falta de provisiones y sumida en la incertidumbre, se encontraba en circunstancias difíciles.

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Bush, que realizó unas breves declaraciones en la Casa Blanca a su regreso de la residencia campestre de Camp David, anunció que la prometida ayuda humanitaria empezaría a llegar a las zonas del sur de Irak "en unas 72 horas". El general Abizaid, que asumió la función de portavoz militar en sustitución del general al mando, Tommy Franks, explicó que antes era necesario eliminar las minas de las carreteras. No quedó claro cómo se podría introducir la ayuda en ciudades como Basora y Um Qasr, aún no conquistadas por la fuerza expedicionaria.

"El de hoy ha sido un día difícil", declaró Abizaid. "Las emboscadas son abundantes; simulan darnos la bienvenida y luego nos atacan", explicó. El general, que calificó de "asquerosa" la decisión de Al Yazira de emitir imágenes de los muertos y prisioneros de guerra norteamericanos (aunque en Estados Unidos todos los medios publicaran abundantes imágenes de prisioneros y cadáveres iraquíes), acusó al Gobierno de Bagdad de obligar a la población civil a situarse junto a objetivos militares. "Sadam Husein vuelve a utilizar humanos", protestó.

El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, apareció en varios programas de televisión para ofrecer su versión sobre el desarrollo de las operaciones. "Si uno mira el mapa", explicó, "resulta claro que no hemos controlado la parte norte del país, aunque tenemos ahí un número creciente de tropas. El oeste ya no lo controlan ellos. Y las fuerzas procedentes del sur [Kuwait] siguen aproximándose a Bagdad. El aire", concluyó, "está dominado por la coalición".

Un grupo de <i>marine</i>s estadounidenses se pone a cubierto tras un talud de tierra para protegerse de los disparos iraquíes en la localidad de Um Qasr, al sur del país.
Un grupo de <i>marine</i>s estadounidenses se pone a cubierto tras un talud de tierra para protegerse de los disparos iraquíes en la localidad de Um Qasr, al sur del país.ASSOCIATED PRESS

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 23 de marzo de 2003.

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