El 30% de los CD ilegales del mercado nacional se vende en Andalucía

España es el líder europeo en delitos contra la propiedad intelectual

Casi un tercio de los 20,7 millones de CD ilegales que se vendieron en España en 2002 se comercializó en Andalucía. Así se puso ayer de manifiesto en Málaga en unas jornadas organizadas por la Sociedad General de Autores de España (SGAE). "España es el líder europeo en delitos contra la propiedad intelectual", según destacó la presidenta de la SGAE, Ana Diosdado.

Unos 80 fiscales se han reunido en Málaga con representantes de la SGAE para estudiar la persecución de los delitos contra la propiedad intelectual, tras la próxima reforma del código penal y la entrada en vigor de los juicios rápidos. El teniente fiscal del Tribunal Supremo, José María Luzón, destacó que la reforma "supone una importante mejora, porque se podrán perseguir de oficio estos delitos".

Pablo Hernández, director de los servicios jurídicos de la SGAE explicó que con el nuevo código este tipo delictivo pasará a tener penas de entre uno a cuatro años. En la actualidad son de seis a doce meses. Hasta ahora este era considerado un delito semipúblico, pero desde la reforma de le ley de enjuiciamiento criminal del pasado octubre, la policía puede iniciar diligencias previas. "A partir de la reforma se podrá actuar de oficio, sin que medie denuncia previa del perjudicado", indicó Hernández. La SGAE espera que las entidades de gestión puedan representar a los autores en los pleitos penales, sin que estos tengan que estar presentes.

Ana Diosdado explicó que en España el porcentaje de discos ilegales es todavía del 22,9%, el más alto de la Unión Europea, pero todavía lejos del 80% de países como México. La presidenta de la SGAE piensa que los discos legales "son caros", pero si se rebajara su precio a la mitad, "las mafias que controlan a los manteros, a las que no les cuesta nada, podrían hacer los mismo y acabarían hundiendo a las discográficas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0013, 13 de marzo de 2003.