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Las excavaciones en las Atalayuelas aportan datos inéditos sobre los iberos

El centro de arqueología halla un santuario en la comarca jiennense

El Centro Andaluz de Arqueología Ibérica (CAI), con sede en la Universidad de Jaén, presentó ayer los resultados de la intervención en el Cerro de las Atalayuelas desde que se denunció su expolio en junio del año pasado. El hallazgo consiste en un santuario ibérico tardío que muestra unas características hasta ahora desconocidas y "viene a constituir una imagen más completa de lo que es el mundo ibérico no sólo en la provincia de Jaén, sino en toda el área ibérica, desde el sur de Francia hasta Andalucía", señaló Arturo Ruiz, director del CAI.

Los resultados iniciales sitúan al santuario en torno al siglo I antes de Cristo, señaló Manuel Molinos, director del equipo de investigación. Los arqueólogos creen que han accedido a la parte central del edificio santuario y destacan que éste el santurario "conocido con la función de adaptar los nuevos cultos romanos" a los de los iberos, explicó Arturo Ruiz.

Aunque los arqueólogos creen que aún es pronto para establecer la estructura y dimensiones del santuario, así como la funcionalidad de cada una de sus dependencias, sí afirman que la estancia en la que se ha trabajado era uno de los espacios para hacer ofrendas. Entre ellos cabe destacar unos exvotos de hierro que representan a un hombre y una mujer y que son los primeros que se han encontrado en toda el área ibérica, desde el sur de Francia hasta Andalucía.

Además, destaca la localización de la llave del templo del santuario, "un elemento que es muy extraño encontrar en los yacimientos arqueológicos", según el profesor Molinos. Otros restos hallados y que en la actualidad están siendo objeto de análisis son centenares de restos de vasijas, algunas de las cuales intactas, y otros materiales en hierro y piedra.

El santuario de las Atalayuelas, ubicado entre los términos municipales de Fuerte del Rey y Torredelcampo en una finca de olivos propiedad de Francisco Ramos, sufrió un importante expolio en el mes de julio de 2002. Ramos informó a la Guardia Civil y fue entonces cuando Cultura planificó una actuación bajo dirección del CAI.

Los arqueólogos lamentaron ayer la pérdida "considerable y muy negativa" de parte de los restos arqueológicos. Sin embargo, mostraron su satisfacción por el magnífico estado de conservación de los restos existentes, que "han aportado nuevos datos relevantes" sobre la cultura ibera en Jaén. La delegada de Cultura, Andrea Gómez, mostró su satisfacción por una investigación "brillante" y aseguró que la Junta seguirá subvencionando proyectos en el Cerro de las Atalayuelas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de marzo de 2003