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Fomento admite movimientos de tierras en las obras del AVE de Lleida a Tarragona

La plataforma se construye sobre una zona denominada "la cueva de yeso"

Un inconveniente más se añadió ayer a los muchos que afectan a la línea del AVE. Las obras que se realizan en la zona situada en torno a La Riba, entre Lleida y Tarragona, se han visto alteradas por movimientos de tierra. Uno de ellos provocó hace meses la caída de la techumbre de un túnel en construcción. Estos problemas se arrastran desde hace meses, pero hasta ayer no fueron reconocidos por el Ministerio de Fomento, que se apresuró a afirmar que se trata de "una incidencia controlable y solucionable" y que ya está siendo estudiada por "técnicos competentes".

La línea del AVE tiene problemas entre Montblanc y Valls. La tierra se mueve y todo indica que se debe a varias causas. Una, la cercanía del río, con tierras blandas en su entorno. La segunda, la existencia de vetas de yeso. La nota de Fomento explica que se trata de arcillas expansivas y sulfato cálcico (yeso).

Los problemas fueron detectados hace meses, según explicaron concejales de La Riba y produjeron algunos desprendimientos en uno de los dos túneles que se construyen en esta zona.

Parte de la vía discurre sobre una zona conocida en la población como "la cueva de yeso", cuya estabilidad se ve alterada por las lluvias que durante los últimos meses han sido muy frecuentes.

"Un equipo de profesionales", afirma un comunicado del Ministerio de Fomento, "bajo la dirección del GIF, está procediendo al diseño de la solución técnica conveniente para el refuerzo de la sección del túnel a fin de que éste no se vea afectado por el empuje del terreno". Se trata, añade el comunicado, "de una incidencia controlable y solucionable en las obras subterráneas durante su construcción y a la que se está dando el tratamiento ordinario bajo la dirección de los expertos oportunos".

Fomento ha reconocido la noticia después de que hubiera sido hecha pública por el diario leridano La Mañana. A pesar de que las obras dependen del GIF, éste no abrió ayer la boca al respecto. Y ha sido el propio ministerio el que ha asumido la tarea de dar cuenta de los hechos, que no han sido notificados a las autoridades autonómicas. Tampoco la subdelegación del Gobierno en Tarragona estaba informada del asunto a última hora de la tarde de ayer.

Los problemas de asentamiento de la plataforma se encuentran en el tramo que va de Lleida a Tarragona; exactamente entre las poblaciones de Montblanc y Valls.

Esta parte de la obra está siendo ejecutada por una unión temporal de empresas encabezada por FCC (Fomento de Construcciones y Contratas) que también declinó comentar el asunto.

El estudio corrector ha sido encargado al catedrático de Geotecnia de la Escuela de Ingenieros de Caminos de Santander César Sagaseta y a Eduardo Alonso, catedrático de Ingeniería del Terreno en la Universidad Politécnica de Cataluña.

Ayer, el primer teniente de alcalde de Barcelona, Xavier Casas, respondió a la acusaciones del ministro, Francisco Álvarez-Cascos, que a principios de semana acusó a los ayuntamientos y al Gobierno autónomo de ser los causantes de los retrasos con sus peticiones constantes. La responsabilidad es del ministerio, dijo Casas. Y añadió: "No es cierto que hayamos provocado ningún retraso, al contrario". La voluntad de colaboración de los municipios para mejorar el trazado ha sido constante, dijo y recordó que el responsable de la construcción es el ministerio de Fomento.

El Ayuntamiento de Barcelona ha hecho "los deberes" que le correspondían y ha aprobado los planes urbanísticos necesarios para la llegada del AVE, argumentó. El consistorio, aseguró, está dispuesto a crear el consorcio con el Gobierno de la Generalitat y el ministerio de Fomento para realizar el seguimiento del trazado del AVE en Barcelona, así como la sociedad encargada de promover la construcción de la estación de La Sagrera. Falta que el ministerio ponga la fecha.

El consejero de Política Territorial, Felip Puig, pidió ayer que se dejen de lado las prisas y que se piense, sobre todo, en la seguridad de los viajeros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de marzo de 2003