Todos los nacionalistas vascos pactan dialogar sin límites sobre las demandas de ETA
El Partido Nacionalista Vasco y Herri Batasuna sumaron ayer sus firmas a
las de Eusko Alkartasuna, Izquierda Unida y 19 organizaciones sociales y
sindicales de Euskadi para iniciar, sin el concurso del PP y el PSOE, un
proceso de negociación similar al del Ulster, y en cuya "fase resolutoria"
se produciría el cese "permanente de todas las expresiones de violencia".
Con la Declaración de Lizarra, suscrita en Estella (Navarra), los
nacionalistas vascos retoman, como ya habían advertido, el plan de paz del
lehendakari Ardanza, rechazado por el Gobierno central y por la Mesa de
Ajuria Enea, y, con un lenguaje flexible e inconcreto, añaden a él las
demandas de ETA.


























































