Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Perfil | Elías Masaveu

Discreto y poderoso

Elías Masaveu Alonso del Campo (Oviedo, 1930), consejero de los bancos Santander Central Hispano y Bankinter, de los que posee el 0,5% y 5,5%, respectivamente; presidente del Grupo Masaveu -el más importante conglomerado industrial y financiero de Asturias- y titular de una de las mayores fortunas españolas -su patrimonio en Bolsa está considerado como el décimo más importante del país-, concibe los negocios como un legado dinástico que es preciso preservar y proyectar hacia el futuro con sentido de perdurabilidad porque constituye una obra que trasciende a sus titulares y que ha sido recibida para transmitirla a las generaciones futuras.

Elías Masaveu, educado en los jesuitas de Gijón -donde fue condiscípulo de Emilio Botín- y doctor ingeniero industrial por la Universidad de Barcelona, responde fielmente a las pautas y valores que sus ancestros -comerciantes catalanes afincados en Oviedo en el siglo XIX, donde se enriquecieron con el comercio, la banca y posteriormente con el cemento- fueron labrando como una impronta familiar indeleble, caracterizada por el culto a la laboriosidad, la discreción suma, un profundo sentido religioso, el acusado amor al arte -son titulares de una de las más valiosas pinacotecas privadas españolas- y la común afición a la música, rechazo del dispendio y de los negocios fáciles, huida de toda suerte de especulación y "capitalismo de casino" -abandonaron Banesto, al cabo de 62 años de permanencia, por rechazo de los métodos de Mario Conde- y un marcado afán de perpetuación de los negocios familiares (la Casa, en expresión de la familia) como una institución que ha de prevalecer como una obra imperecedera.

Elías Masaveu ha confesado alguna vez en privado su "profundo sentido de la eternidad" y su creencia, en la que ha educado a sus cinco hijos, de que "en la vida no todo es dinero; hay otros valores". En este contexto es en el que cobra sentido que el grupo que fue pionero en España en la producción de cemento (1898), y que hoy se expande por Asturias, León, Galicia y Canarias, haya logrado preservar su independencia en un sector dominado por multinacionales extranjeras, y que, al cabo de más de 160 años de historia, se erija en el único grupo de la antaño poderosa burguesía asturiana que mantiene una sólida presencia en la gran banca española, mientras ha continuado su diversificación en los sectores vitivinícolas (La Rioja, Navarra y albariño en Galicia), aparcamientos, transportes, sanidad o materiales de construcción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de febrero de 2003