Maragall llama al voto útil de la izquierda ante la persistente indefinición de Esquerra

El líder del PSC expresa su escepticismo hacia ERC por sus recientes alianzas con CiU

Pasqual Maragall alertó ayer a su militancia de los riesgos que comportaría una ajustada victoria del PSC en las elecciones autonómicas de otoño y llamó al voto útil de toda la izquierda para evitar dependencias poselectorales. En concreto, el candidato socialista lamentó la persistente indefinición de Esquerra Republicana y le echó en cara su alineamiento parlamentario con "otras mayorías no naturales", en clara referencia a Convergència i Unió (CiU). "No podemos aceptar un resultado electoral que no sea suficiente para llevar adelante nuestros proyectos", señaló.

Ante la más que probable condición de bisagra que Esquerra tendrá en la próxima legislatura para la configuración de nuevas mayorías -al menos así se lo auguran las encuestas- a ocho meses vista, socialistas y convergentes ya apremian a los republicanos a definir sus pactos poselectorales.

Pasqual Maragall ayer no se quedó atrás, pero advirtiendo a la vez, en la clausura de la convención municipal celebrada en el palacio ferial de Cornellà, de que el PSC no puede depender por siempre de la eterna ambigüedad de los republicanos. Sobre todo si de ello depende el "cambio" para Cataluña tras las autonómicas. Por este motivo, el candidato socialista instó a los republicanos a que despejen la incógnita y se inclinen por una "mayoría de progreso". Maragall apuntó que la prueba de fuego para Esquerra serán los pactos municipales tras los comicios de mayo.

Pero Maragall no pudo menos de expresar su escepticismo tras las últimas decisiones parlamentarias de los republicanos, que han preferido aliarse con CiU para sacar adelante algunas leyes, por ejemplo la de Universidades. "No queremos que lo que ha pasado en alguna ocasión en el Parlament, donde ERC a última hora en algunas votaciones ha buscado una mayoría no natural del pacto de progreso, sea un indicador de lo que pasará en el futuro", señaló el líder del PSC.

De este modo, para evitar posibles decepciones en el futuro, Maragall hizo un llamamiento al voto útil de la izquierda para conseguir una amplia mayoría y para poder llevar a cabo todas sus "propuestas de progreso". El candidato socialista expresó su deseo de que el PSC obtenga el apoyo de todos aquellos electores que desean "un cambio", un "proyecto de partido abierto", y de que agrupe a sensibilidades diversas. Sólo así, apuntó, podrá hacerse realidad el cambio en Cataluña.

Maragall, al igual que habían hecho con anterioridad todos los dirigentes municipales que participaron en la convención, reclamó más competencias para los ayuntamientos, a los que felicitó por ser "la base del progreso en los últimos años".

El alcalde de Barcelona, Joan Clos, pidió más competencias en materias como educación, sostenibilidad, seguridad y vivienda porque, aseguró, los ayuntamientos están "en la cola de las administraciones de la Unión Europea". Clos aprovechó su discurso para cargar contra el Gobierno catalán y contra el candidato de CiU, Xavier Trias, sobre todo por su "doble juego" en cuestiones como la guerra de Irak. "Trias no tendrá ni un voto en Barcelona después de votar lo que votó CiU en el Congreso", pronosticó.

José Montilla, primer secretario del PSC, también culpó a los nacionalistas de la falta de recursos de los ayuntamientos por su histórica desconfianza hacia ellos. "Pujol y Mas creen que desde los ayuntamientos no se hace país", manifestó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 22 de febrero de 2003.

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