Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Premio a la profesionalidad

Los tantos de Pellegrino y Sánchez despejan el camino del Valencia ante el Málaga

De vez en cuando, el jugador abnegado, buen profesional y mejor compañero se lleva un regalo inesperado: el gol que le cayó ayer del cielo al central argentino Pellegrino, que no marcaba desde hacía un año. El tanto del Flaco despejó el panorama del Valencia, que lo había pasado mal hasta entonces ante la habitual alegría atacante del Málaga. Después llegó Vicente, metió un centro enroscado desde el extremo izquierdo y Sánchez acudió raudo con su diagonal preferida y su golpe de tobillo, suficiente para rematar al Málaga. Noche de profesionales. También por Sánchez, siempre dispuesto a afilar su instinto goleador a poco que el técnico le dé unos minutos.

VALENCIA 2 - MÁLAGA 0

Valencia: Cañizares; Réveillère, Djukic, Pellegrino, Carboni; Rufete (Angulo, m. 61), Marchena, Baraja (Albelda, m. 71), Vicente (Kily González, m. 75); Mista y Sánchez.

Málaga: Contreras; Rojas, Fernando Sanz, Roteta, Valcarce; Manu, Gerardo, Romero (Canabal, m., 67), Musampa; Sandro (Leko, m. 86); y Dely Valdés (Geijo, m. 86).

Goles: 1-0. M. 53. Tras un córner y la posterior lucha por rematar de cabeza de dos defensas del Málaga y dos delanteros del Valencia, el balón le cae a Pellegrino, que bate a Contreras de un disparo con la izquierda.

2-0. M. 74. Gran centro de Vicente desde la izquierda y Sánchez, en primer palo, remata con el exterior del pie.

Árbitro: Losantos Omar. Amonestó a Carboni, Baraja, Roteta y Musampa.

Unos 30.000 espectadores en Mestalla.

La falta de algunos titulares en el Valencia -reservados para el choque del martes frente al Roma-, equilibró en el primer tiempo un partido que se jugó en las áreas. Sin dueño, el balón centelleó de una portería a otra, sin tregua para los centrocampistas, que no impusieron su pausa. Bajo la lluvia, los arqueros participaron vivamente de la velada: Cañizares, con sus despejes con el pie, y Contreras, con todo el cuerpo.

Y, sin embargo, ambos equipos se fueron en blanco al descanso. No fue por falta de oportunidades. Vicente, desequilibrante, y Sánchez, hiperactivo, se repartieron las mejores. Algunas originadas por el lateral francés Réveillère, que empieza a confirmar los buenos informes técnicos que le precedieron: sube al ataque con elegancia y naturalidad. Le falta mejorar el aspecto defensivo.

En el Málaga, el meta Contreras se retrató con una salida a la argentina y paró un disparo a bocajarro de Mista. Sandro y Gerardo encendieron la luz, pero Dely Valdés añoró en el remate la cooperación del ausente Darío Silva.

Demasiado solo estuvo Dely ante el impecable Djukic, que venía de una larga temporada a la sombra. Y otro tanto se puede decir de Pellegrino, que juega por contra cada jornada. Con una particularidad: ayer no se limitó a tapar los desperfectos de sus compañeros, sino que subió a rematar un córner y la fortuna le regaló un balón que le cayó a escasos metros de Contreras, al que batió por un costado.

Después de un par de meses lesionado y un accidente de circulación del que salió ileso, Angulo regresó a Mestalla entre la ovación de la gente. Pero la puntilla local no llegó por su lado, el derecho, sino por el de Vicente, que por fin sacó lustre a su perseverancia: centró largo y Sánchez remató como ese gran delantero que es. Corrió la diagonal desde el punto de penalti, apareció en el primer palo y allí puso el pie como debía: golpeando el balón al primer toque y con el exterior de su pie derecho, de modo que el cuero describiera una trayectoria inalcanzable para Contreras.

Eran ya tiempos de generosidad para Benítez, que dio entrada a Kily Gonzákez, restablecido de la rotura de peroné y acunado anoche por Mestalla, que le considera uno de sus favoritos. Y buenos presagios para el Valencia en la fría noche romana que le espera el martes en el estadio olímpico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de febrero de 2003