Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sotelo mezcla el 'lied' con el flamenco para el Ballet de Holanda

El compositor español estrena en Amsterdam 'Cantes antiguos' con el cantaor Arcángel

La música de Mauricio Sotelo (Madrid, 1961) sonará hoy para el Ballet Nacional de Holanda. Dos piezas, una que ya consiguiera el Premio de Composición Reina Sofía de 2001, Si después de morir, y otra obra totalmente nueva, Cantes antiguos, se bailarán en sendas coreografías de Kristof Pastor y se escucharán en Amsterdam en la voz del cantaor Arcángel, que ha servido de conejillo de indias de Sotelo en la búsqueda de los caminos que unen el lied, canto clásico centroeuropeo, y el flamenco, en una auténtica fusión que no sabe, por ahora, adónde le llevará.

"Buscaban música para un ciclo que están haciendo sobre sonidos del mundo. Habían escuchado Si después de morir y les gustaba mucho, pero es una pieza que para ellos quedaba corta con 20 minutos, así que me encargaron otra, de apróximadamente 10, para completar media hora del programa", cuenta Sotelo desde su casa de San Lorenzo de El Escorial. Y de ese relleno surgió una auténtica vía de investigación. "Me ha abierto caminos que me servirán para seguir explorando en la música vocal y que aplicaré después en mis óperas, porque creo que me abren muchas posibilidades interesantes", cuenta Sotelo.

Un género que distingue de manera auténtica a la brillante hornada de compositores españoles de la nueva generación, que ha hecho del gusto por la ópera casi una bandera, como es el caso también de Zulema de la Cruz, David del Puerto o José María López, por ejemplo. Además, es un asunto que ya ha remarcado Sotelo en alguna ocasión: "Si hay algo que une a una generación tan ecléctica es precisamente la recuperación de un género como la ópera, que no ha tenido muchos seguidores en España a lo largo de la historia", dice quien ha estrenado dentro de este campo De amore y lleva más de 10 años trabajando en lo que será su nueva obra, El teatro de la memoria.

Memoria de Valente

Precisamente, esta última obra, causa de muchos de sus desvelos, tiene cosas en común con Si después de morir. Una inspiración, un nombre, el poeta José Ángel Valente, que consiguió el mismo año que él se hizo con el Premio Nacional de Música y de manera póstuma el Premio Nacional de Poesía. "Valente es la segunda gran columna en mi obra, la primera fue Luigi Nono", afirma Sotelo. Y justamente por seguir los consejos del maestro Nono, Sotelo, uno de los pocos creadores musicales de su generación que vive de su oficio, ha ido urdiendo un estilo de fusiones y entronizando el flamenco con las vanguardias mundiales más punteras.

"Yo acudí a Nono en busca de los secretos de la modernidad, y me dijo: '¿Cuántos años llevas en Viena? ¿Seis? Ya es hora de que vuelvas a tu país y abras el oído en la calle y en sus tradiciones, en los cantos de sus iglesias y entre los gitanos". Una lección que no ha olvidado y ha explorado por todos los lados posibles.

En el canto, por ejemplo, donde ha encontrado un fiel aliado como Arcángel, que le sigue hacia donde le quiera llevar y es el principal intérprete de las dos piezas que se oirán hoy en Amsterdam, una de las cuales, Cantes antiguos, está dedicada a Enrique Morente. "Arcángel es un gran colaborador y me da muchos ánimos. El otro día me dijo: 'Tu haces cosas muy raras, Mauricio, pero yo te comprendo'. En cuanto a Enrique, se lo queremos dedicar por ser el más grande", afirma Sotelo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de febrero de 2003