Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Medio Ambiente fija en 15.000 hectáreas la extensión del parque natural de Peñalara

El Plan de Ordenación propone que el Gobierno vete la urbanización del área de Valcotos

La Consejería de Medio Ambiente ha fijado finalmente en 15.000 hectáreas la extensión del parque natural de Peñalara, una zona protegida en la que se sitúa el único glaciar de la región. La normativa aprobada ahora fortalece la conservación de fauna y flora y establece fuertes restricciones urbanísticas. La semana pasada, el Boletín Oficial de la Comunidad publicó el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN), norma que establece las actividades que se podrán realizar en sus límites. Desde hace años, ecologistas, Comunidad y municipios disentían sobre su perímetro.

El Gobierno ha decidido que el parque natural de la Cumbre, Circo y Laguna de Peñalara tenga 15.000 hectáreas de extensión. Desde hace años, ecologistas, el Ayuntamiento de Rascafría y la Comunidad de Madrid discutían sobre sus límites. La Comunidad deseaba que el parque tuviera una zona de protección de 8.000 hectáreas que permitiera preservar las 7.000 hectáreas centrales y más valiosas desde el punto de vista ambiental. El Ayuntamiento se oponía a esta segunda área de protección, porque pensaba que esto iba a reducir sus posibilidades de crecimiento. Finalmente, la Consejería de Medio Ambiente, tras llegar a un acuerdo con el Consistorio en 2001, ha conseguido protegerlo todo.

- Protección de las lagunas. Medio Ambiente recoge como prioritario, en el artículo 14 del PORN, la necesidad de conservar y restaurar la fauna y flora, característica de humedales de alta montaña, así como la pureza de las aguas de las lagunas de Peñalara.

Además, la consejería pretende impulsar la investigación científica y las actividades educativas en la zona. En cuanto al turismo, se reserva el derecho a poder "disminuir y regular" el paso de excursionistas al parque cuando estime que se ha masificado y ello supusiera un perjuicio para la naturaleza, según recoge el plan.

- Urbanismo. Medio Ambiente establece una serie de restricciones severas en relación con las construcciones, tanto ganaderas como de viviendas. Las naves no podrán tener una superficie construida mayor a 600 metros cuadrados y una ocupación máxima del 30% de la parcela sobre la que se levantan.

Alrededor de las lagunas de Peñalara se delimita un primer anillo, denominado zona periférica de protección, que debe ser clasificado como suelo no urbanizable de especial protección.

Con respecto al futuro de la ya desmantelada estación de esquí de Valcotos, el Plan de Ordenación recomienda al Gobierno regional que, aunque por ley esté autorizado el desarrollo urbanístico de la zona hasta los 295.000 metros cuadrados edificados, con un techo poblacional de casi 4.000 personas, "se renuncie a esta expectativa" por el impacto brutal que tendría construir semejante monstruo urbanístico en plena montaña.

- Infraestruturas. Medio Ambiente proyecta la mejora del alcantarillado y depuración de aguas residuales de Rascafría para reducir los vertidos contaminantes que caen al Lozoya.

Para disminuir el riesgo de mortalidad de aves protegidas -en la zona anidan buitres de dos especies, leonados y negros, varios tipos de águila, cigüeñas, búhos y demás- por electrocución o choque en los tendidos eléctricos, se eliminarán aquellos elementos que resulten especialmente peligrosos.

- Dinamización socio-económica. El plan de ordenación de recursos recoge el compromiso del Gobierno regional de "favorecer la participación de los colectivos sociales de la comarca" en las actividades para la reactivación de la zona.

- Flora y fauna. La Comunidad promoverá acuerdos con propietarios privados para preservar aquellos terrenos de vital importancia para el desarrollo de la fauna y la flora. En este apartado, se reserva la posibilidad de expropiación con fines proteccionistas.

- Paisaje. Medio Ambiente prohíbe la introducción de elementos artificiales que alteren el entorno natural y potencia los aprovechamientos agropecuarios que contribuyan a mantener el paisaje tradicional del territorio. Además, la Consejería de Medio Ambiente fomentará el uso de materiales tradicionales en la construcción de infraestruturas (vallas de piedra en lugar de metálicas).

- Ganadería. Se considera compatible con la conservación de los recursos del parque siempre que se realice del modo tradicional.

- Deportes y uso turístico. El acceso al parque es libre, salvo en las zonas de máxima protección, donde los excursionistas deberán seguir los caminos trazados. Queda prohibida la recolección de plantas y hongos dentro del parque. Se prohíbe hacer fuego y pintadas en las piedras o bienes inmuebles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de febrero de 2003