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Reportaje:

La gente ocupó la calle (de Sants)

Más de 8.000 personas participaron en la fiesta que celebró la reforma de la avenida comercial barcelonesa

Unas 8.000 personas ocuparon ayer la calle de Sants y su continuación en Hostafrancs, donde se llama Creu Coberta. Gente de todas las edades. Los mayores redescubrieron el placer del paseo, de la charla con los vecinos, del saludo al concejal, Pere Alcober, o al alcalde, Joan Clos, que se dejaron caer por la fiesta. Los más jóvenes comprobaron que es posible jugar en la calzada sin que te machaque un coche. Algunos sugirieron a Joan Clos la pronta repetición de la expereincia. El alcalde frunció el entrecejo: "¿Y los coches?". "Pues", replicó el vecino, "por lo menos el día sin coches".

Ayer se inauguraba una reforma de la vía que ha servido para ampliar las aceras y dotarlas de bancos, nuevo arbolado y alumbrado. Ahora tienen cinco metros de ancho y son un poco más elevadas, para disuadir a los conductores de ocuparlas. Estas aceras son usadas cada día por gran cantidad de peatones. No en vano se trata, como recordó Joan Clos, de "la avenida comercial más larga de Europa".

La fiesta contó con gigantes, cabezudos, comparsas, juegos, el regalo a los asistentes de una planta a cargo del área de Parques y Jardines, y el reparto gratuito de caldo y empanada gallega. Actuaron el gaitero Carlos Núñez y el grupo Palo Q'Sea, dando a la fiesta un sentido de solidaridad con la Galicia castigada por el chapapote.

Una docena de okupas se pasearon con pancartas contra Clos. Una decía: "Clos, perverso". Algunos vecinos afearon la conducta a los okupas por romper el aire de fiesta. Fue el propio alcalde el que defendió el derecho a manifestarse libremente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de enero de 2003