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LAS TENSIONES URBANÍSTICAS

El conflicto entre dueños de solares que Alperi utilizó para compensar a un empresario no existió

Uno de los propietarios fue vicepresidente y consejero de la empresa urbanizadora

La justificación del alcalde de Alicante, el popular Luis Díaz Alperi, para resolver con 15 millones de euros de las arcas públicas un supuesto conflicto entre propietarios de suelo y un agente urbanizador en un plan parcial de gran valor inmobiliario está en entredicho. El Ayuntamiento ha compensado a dos propietarios para que desmantelen sus industrias en ese plan y dejen vía libre a la actuación del agente urbanizador. Según comprobó ayer este diario, el dueño de una de las industrias beneficiadas por Alperi era, hasta poco antes del acuerdo, vicepresidente y consejero de la empresa urbanizadora.

El Ayuntamiento de Alicante aprobó provisionalmente el plan parcial formulado por la mercantil Nuevo Sector Benalúa Sur, SL, en el que se contemplaron dos posibilidades respecto a las dos industrias harineras incluidas en su ámbito: mantener el uso industrial o modificar el mismo a residencial. El alcalde ha optado por recalificar y, para favorecer el desmantelamiento de las dos industrias y evitar perjuicios a otros propietarios, ha compensado a los titulares de las mismas cediéndoles una parcela municipal en ese mismo plan parcial valorada en unos 15 millones de euros (unos 2.500 millones depesetas). A cambio, el Ayuntamiento sólo recibe del agente urbanizador la cantidad de 900.000 euros para construir un centro social.

A las peculiaridades de este convenio, tachado por la oposición de "oscuro" y "gravemente perjudicial" para las arcas públicas, se une otro hecho inaudito: uno de los empresarios favorecidos por el convenio, José Cloquell Carratalá era, hasta pocas semanas antes de firmar el acuerdo con Díaz Alperi, vicepresidente y consejero de Nuevo Sector Benalúa Sur, SL, la promotora que presentó el plan parcial y que había propuesto la recalificación. El empresario cesó de sus cargos en esa empresa el 30 de septiembre, según consta en el Registro Mercantil de Alicante, y el 27 de diciembre firmó el acuerdo con el alcalde de Alicante en representación de la mercantil Harinas Cloquell. Este diario intentó ayer sin éxito contactar con el industrial para que ofreciera su versión del acuerdo y respondiera sobre su anterior cargo en la empresa urbanizadora.

La oposición municipal ha sido muy crítica con este acuerdo. Primero, porque considera que el Ayuntamiento no tiene por qué mediar con dinero público en un conflicto privado entre propietarios de suelo y un agente urbanizador. Y segundo porque además de favorecer a los dos industriales con dinero público, el Ayuntamiento carga con los costes de urbanización. Según Esquerra Unida, otra cosa sería que la mediación municipal fuera para solventar un asunto de interés general, "pero no para una urbanización de pisos de lujo en una de las zonas de mayor valor inmobiliario de la ciudad.

El polémico convenio pasó fugazmente por el pleno municipal el pasado viernes, en medio de la confusión que generó una trifulca con agresiones incluidas entre dos asistentes al pleno del Ayuntamiento de Alicante. El alcalde lo llevó por urgencia, sin tasaciones oficiales ni informes técnicos. La oposición en bloque votó en contra. Según el convenio, el Ayuntamiento se desprenderá de una parcela de gran valor inmobiliario (15 millones de euros) en el plan parcial a cambio de una compensación de tan sólo 900.000 euros. De nada sirvió que la oposición en bloque pidiera que el punto se retirara del pleno. Tampoco valió que socialistas y Esquerra Unida tacharan el convenio como "el asunto más oscuro" aprobado en la historia municipal.

Con el convenio, el gobierno local desbloquea un importante plan parcial, llamado Benalúa Sur, en una de las zonas de mayor valor inmobiario de la ciudad. Blas Bernal, portavoz socialista, insiste en que Díaz Alperi ha regalado a unos empresarios 15 millones de euros (unos 2.500 millones de pesetas) de todos los alicantinos. "Si ese terreno fuera suyo en vez del Ayuntamiento no habría firmado ese convenio", reprochó Bernal a Díaz Alperi.

Camino Remiro, portavoz de Esquerra Unida, aseguró que no recuerda un "caso tan oscuro como éste" en la historia del Ayuntamiento de Alicante.

Básicamente el convenio incluido por sorpresa en el pleno consiste en que el Ayuntamiento, a cambio de que los empresarios desmantelen las fábricas para dejar paso a viviendas, compensa a éstos con un solar en ese mismo plan parcial de 10.200 metros cuadrados valorado en 15 millones de euros. Se trata, según el acuerdo, de colaborar en los cuantiosos gastos de las harineras en trasladar sus negocios.

Daniel Rodríguez Vicaria, portavoz municipal del Grupo Mixto, prefiere no hablar de intereses espúreos, pero sí de "perjuicios graves para las arcas públicas municipales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de enero de 2003