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La caravana de gitanos se dispersa por el Maresme y el Vallès

Una parte de la caravana de gitanos que desde hace un mes busca, supuestamente, un lugar donde celebrar la boda de su reina, hizo en Argentona (Maresme) un nuevo alto en el camino, tras haber sido expulsados, primero, de Sant Cugat del Vallès, y posteriormente de una serie de localidades del Vallès Oriental, en donde otro grupo aún permanecía ayer, concretamente en Santa Perpètua de Mogoda.

Unas 25 caravanas recalaron el domingo por la tarde en Argentona y se instalaron en el polígono industrial Norte con la intención de pasar varios días. Los cerca de un centenar de gitanos que llegaron al municipio del Maresme aparcaron sus caravanas -tiradas por vehículos de lujo de gran cilindrada y equipadas con antenas parabólicas- en un pequeño descampado cercano a la zona industrial sobre las 18.00 horas del domingo.

Poco después el propietario del terreno presentó una denuncia por ocupación ilegal ante los Mossos d'Esquadra. El alcalde de Argentona, Antoni Soy, acompañado por miembros de las policías autonómica y local, acudió al lugar para pedir a sus ocupantes que abandonaran el municipio, aunque accedió a que pasaran allí la noche con la condición de que se fueran antes de las 13.00 horas de hoy.

Falta de servicios

Esta mañana, sin embargo, los gitanos, cansados de ser expulsados de todas partes, se negaban a abandonar el polígono industrial de Argentona. "Sólo pedimos quedarnos hasta finales de semana. Si tenemos que pagar para quedarnos, pagaremos", afirmó el patriarca del clan. "Han acampado en un lugar sin servicios y que no está equipado para vivir, un polígono por donde circulan camiones de gran tonelaje y que, además, es de propiedad privada", explicaba el alcalde, Antoni Soy. "Si quieren acampar con sus caravanas, que se vayan a un cámping", añadió.

Las negociaciones entre los Mossos d'Esquadra y el colectivo gitano se alargaron hasta las 15.00 horas, cuando la caravana abandonó el municipio en dirección a Mataró, donde los gitanos volvieron a detenerse. Unas 18 caravanas se instalaron en un terreno cercano a la denominada rotonda del Experience, en la N-II en dirección a Sant Andreu de Llavaneres, dentro del término municipal de la capital del Maresme.

La Policia Local valló la entrada al terreno para evitar la llegada de nuevos vehículos e intentó localizar, sin éxito, a los propietarios del solar para que presentaran denuncia por la ocupación ilegal. Mientras, cansados de no ser aceptados en ningún lugar, los gitanos decidieron abandonar también Mataró. Sobre las 18.00 horas las caravanas reemprendieron su marcha en dirección a Girona.

Otro centenar de gitanos en una treintena de caravanas permanecen acampados en unos terrenos situados entre Palau de Plegamans y Santa Perpètua de Mogoda, en el Vallès. Las primeras caravanas llegaron a media tarde del sábado y a lo largo del domingo, aunque ayer se produjo una llegada masiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de enero de 2003