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El Cabildo de Fuerteventura privatiza la atención a menores inmigrantes

Santa Cruz de Tenerife

El Cabildo Insular de Fuerteventura ha decidido privatizar la atención a 35 menores inmigrantes no acompañados, con edades entre los 11 y 17 años, y conceder su custodia a la empresa Aeromédica, que los ha reubicado en tres pisos tutelados de la capital de la isla, Puerto del Rosario, tras el cierre del centro situado en la Avenida Marítima, en el que llegaron a vivir más de cincuenta chicos.

La saturación del centro de la capital se produjo por dos circunstancias simultáneas: la llegada diaria desde África a las costas majoreras de decenas de personas, muchas de las cuales eran ingresadas en el centro de menores con su mera declaración, sin comprobar los huesos de la muñeca que establecen cuándo se ha alcanzado la mayoría de edad.

Una segunda prueba practicada en los últimos días ha dado como resultado que, aunque al principio fueron ingresados en el centro como menores de edad, siete inmigrantes no lo eran y han sido trasladados al antiguo cuartel de la Legión, ahora habilitado como centro de retención, que está situado junto a la antigua terminal del aeropuerto en la que permenacen retenidos 600 inmigrantes.

A esta circunstancia se añadía que, a pesar de que el plan de redistribución de menores inmigrantes no acompañados anunciado por el Gobierno de Canarias ha contado con la solidaridad de islas como Gran Canaria, Tenerife y La Palma -no así de La Gomera-, a las que se han trasladado decenas de chicos, otros muchos han seguido llegando a Fuerteventura.

Escasas repatriaciones

Un tercer factor que ha contribuido a tensionar la situación en el centro majorero, apuntado ayer por fuentes oficiales, es la escasa repatriación de estos niños, "incluso a pesar de que muchos lo han pedido formalmente", añadieron las mismas fuentes.

El centro de acogida de menores de Fuerteventura era un centro abierto. El menor llegaba, recibía limpieza, cambio de ropa y alimentación, además de una paga semanal que rondaba los cinco euros. Al no ser un centro cerrado, algunos de los chicos más conflictivos crearon a finales del año pasado cierta alarma social, provocando desperfectos importantes, intimidando y agrediendo a sus compañeros menores o introduciendo algunas drogas. Fueron denunciados casos en los que algunos muchachos colaboraban con las mafias de traficantes.

Esta situación también provocaba numerosas tensiones con el personal del centro, que hasta ahora era gestionado con escasos recursos por Cruz Roja, bajo la responsabilidad del Cabildo de Fuerteventura.

En un periodo no superior a tres meses, el Cabildo se ha comprometido a convocar un concurso público para adjudicar la gestión del Programa de Atención a Menores Inmigrantes no Acompañados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de enero de 2003