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MARÍA ÁNGELES PÉREZ DEL RÍO | LA LUCHA CONTRA EL TERRORISMO

12 años de condena abonados

María Ángeles Pérez del Río fue detenida el 12 de mayo de 1992 en la localidad vizcaína de Barrika, donde tenía un caserío en el que el comando Vizcaya había construido un zulo para esconder a un posible secuestrado. En el habitáculo se escondieron los etarras Juan Carlos Iglesias, Gadafi, y Javier Martínez Izagirre, Javi de Usánsolo. La policía encontró también 160 kilos de explosivo y diverso armamento.

Pérez del Río fue condenada junto a su marido por colaborar en el asesinato de un guardia civil en Getxo (Vizcaya) el 25 de febrero de 1992. El matrimonio ocultó en su domicilio a Gadafi y Usánsolo antes y después del crimen. Además, trasladó en su coche a los dos etarras hasta un aparcamiento donde éstos robaron un coche. Al día siguiente, ambos activistas tomaron el tren que el guardia civil cogía a diario para ir a trabajar. Ese tren también lo tomaba cada día Pérez del Río.

Los documentos que ha manejado la juez determinan que la condenada ha cambiado su visión de la realidad. De esta forma, le concede el terder grado penitenciario y la libertad provisional. La Junta de Tratamiento de la prisión de Martutene desestimó en junio del año pasado la concesión del tercer grado a Pérez del Río, pero en noviembre ya elaboró un informe favorable sobre la reclusa.

La etarra, que ingresó en prisión en 1992, se encontraba en Martutene desde 1999, año en que fue trasladada desde la prisión de Logroño. Tiene abonados 2.637 días de redención de condena ordinaria y 1.792 de extraordinaria en función del Código Penal de 1973, por el que fue condenada. Por ello, en septiembre pasado cumplió las tres cuartas partes de condena. El informe del educador de la prisión señala que no ha disfrutado de permisos. Agrega que su conducta ha sido "normalizada".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de enero de 2003