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Crónica:La jornada de Liga | FÚTBOL

Ayala, el 'dentista' de Ronaldo

Ronaldo se va a topar hoy con su perfecta antítesis, con Fabián Ayala. El primero es brasileño, el segundo, argentino; con lo que eso significa dentro del fútbol. Uno es delantero y el otro, defensa. El poder de Ronaldo comienza cuando tiene el balón en sus pies; el de Ayala cuando lo tienen los demás. El madridista no traga a Cúper, mientras que el valencianista lo defiende. Ayala convive con la tarjeta roja y Ronaldo sólo ha sido expulsado una vez, precisamente al propinar un codazo al central argentino. Ocurrió el 23 de octubre de 1999 en el derby entre el Inter y el Milan. Los interistas ganaban gracias a un gol de penalti del brasileño a quien Ayala, entonces en el Milan, había derribado dentro del área.

Se había creado justo la situación que más detesta Ayala. Para un futbolista que ha declarado que se calienta muy fácilmente o que le gusta marcar territorio, Ronaldo era una amenaza a diluir. Por eso le susurró lo más contundente que se le pasó por la cabeza: "A la próxima te rompo los dientes". El brasileño se asustó y en la siguiente jugada le dio un codazo que mandó al argentino al hospital. "Nunca le he dado un codazo a nadie, pero le he tenido miedo. Esperando el balón, miré a Ayala para detener el golpe que poco antes me había prometido que me daría", comentó el delantero aquel día. El encuentro se lo llevaría finalmente el Milan (1-2) y Ronaldo, apesadumbrado por su expulsión, terminaría por decir: "Tengo la moral por los suelos. Intenté explicarle al árbitro que no había ni violencia ni intencionalidad en la acción; ya era demasiado tarde".

Ayer, Ronaldo no quiso recordar aquel hecho. Prefirió ofrecer su sonrisa de bonachón, antes que rebobinar y actualizar un contencioso desagradable para él. Hoy, Ayala le espera con una pose bien distinta, con su mirada huraña y su físico de jugador de barrio que se ha fogueado desde los 16 años en el Ferrocarril Oeste. A pesar de su fama de central duro, el valencianista se defiende aduciendo que nunca ha lesionado a nadie y que, en cambio, él ha llegado dos veces inconsciente al hospital. Una de ellas porque Romero, del Málaga, le arreó un puñetazo. La otra fue por el codazo de Ronaldo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de enero de 2003