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Encierro de funcionarios de la prisión granadina tras la agresión a una trabajadora durante un registro

Un grupo de funcionarios de la prisión de Granada permaneció ayer encerrado en las dependencias sindicales en protesta por la actitud del director del establecimiento, Eduardo Caracuel Romero, que calificó como "gajes del oficio" la agresión sufrida por una trabajadora que procedía al registro rutinario de la celda de una interna peligrosa. Eduardo Caracuel anunció ayer que "después de Reyes" se cubrirán tres de las cinco plazas vacantes del módulo de mujeres. El director del centro dio por zanjado el conflicto que comenzó con una protesta de funcionarias por la escasez de la plantilla.

La totalidad de los sindicatos con representación en la prisión de Albolote respaldaron ayer el encierro. Un grupo de funcionario permaneció dentro de la sección sindical a largo de la mañana. En esta ocasión, además de la protesta por la falta de personal, los trabajadores mostraron su desacuerdo por las declaraciones de Caracuel en relación a la agresión a una empleada hace dos semanas que aún permanece de baja médica.

Eduardo Caracuel aseguró ayer que sus palabras "fueron sacadas de contexto". "Yo lamenté el incidente y dije que no debíamos olvidar que trabajamos con personas que han quebrantado las normas de convivencia y que hay internos que no se adaptan a las reglas del centro. También dije que era un hecho aislado en ese departamento y que quienes trabajamos con presos estamos expuestos a incidentes de este tipo y que eso son gajes del oficio pues desempeñamos un trabajo de riesgo que no es fácil. También felicité a los funcionarios que intervinieron en el incidente por su profesionalidad digna de encomio", explicó.

El director del centro mostró su perplejidad por la protesta. "No sé a qué achacarla. Llevo cinco años y medio en el centro haciendo un trabajo normal, sin incidentes, y ahora de pronto...", reflexionó. La interna agresora aún permanece en una celda del módulo de internas calificadas de primer grado por su agresividad aunque será trasladada a otro centro penitenciario en los próximos días.

El responsable de la prisión anunció que en los días inmediatamente posteriores a la festividad de Reyes serán cubiertas tres de las cinco plazas del módulo de mujeres, previstas en la relación de puesto de trabajo, y que aún permanecían vacantes. "En su momento", apuntó, "se pospuso por unos meses. Ahora vendrán las tres primeras y las otras dos restantes dentro de unos meses".

Las funcionarias, por el contrario, creen que la situación es límite y vinculan la agresión sufrida por su compañera con la carencia de personal en la prisión que obliga cada día a una sola mujer a registrar las ocho o diez celdas de las internas más conflictivas. En el incidente aludido, la funcionaria fue liberada por compañeros del módulo masculino de los brazos de la reclusa que la tenía cogida por el cuello con intención de ahogarla. El establecimiento penitenciario sólo cuenta con 25 mujeres para 125 internas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de diciembre de 2002