Clásicos y contemporáneos
Abundan las ediciones especiales de obras clásicas para niños y jóvenes. Además, es un buen momento para leer a reconocidos autores que escriben para el público infantil. Entre ellos Ana María Matute, Noah Gordon, Eduardo Galeano o Antonio Skármeta.
Cada año, y sobre todo en épocas como ésta, se publican libros para niños y jóvenes firmados por conocidos autores de la literatura para adultos. Es el caso, este año, de Noah Gordon, Eduardo Galeano, Antonio Skármeta, los tres con obras para niños de ocho años en adelante. Noah Gordon ha escrito Sam y otros cuentos de animales pensando en sus nietos, con la intención de sensibilizarles acerca del respeto hacia los animales salvajes. La edición, en formato álbum y con excelentes ilustraciones, resulta muy atractiva. El libro de Galeano, Mitos de Memoria del fuego, es una selección de cuentos de la conocida trilogía del autor Memoria del fuego, un conjunto de sencillos y fascinantes relatos sobre los mitos indígenas del continente americano. Skármeta, por su parte, ha escrito Insomnio, un cuento imaginativo y fantástico sobre un niño que no quiere dormir, editado con las magníficas ilustraciones de Alfonso Ruano.
Mención aparte merecen dos ediciones especiales que se han hecho en homenaje a dos autoras clásicas de la literatura infantil española: Ana María Matute y la ilustradora catalana Mercè Llimona. El volumen Cuentos de infancia, de Matute, es un perfecto libro de regalo para adultos y puede serlo también para adolescentes interesados en la literatura: los que ya han leído los libros infantiles de Matute disfrutarán ahora con sus primeros pasos como escritora. De Llimona, Ediciones B acaba de editar, en castellano y catalán, Tic Tac, un precioso libro ilustrado para pequeños, que reproduce en la cubierta un reloj con manecillas móviles, y que fue editado por primera vez en 1942.
Finalmente, cabe destacar la edición de El maestro invita a un concierto, de Leonard Bernstein, recopilación de las 15 lecciones magistrales con las que el músico norteamericano revolucionó la pedagogía musical en los años sesenta, y que dieron lugar al famoso "método Bernstein".


























































