La prioridad de la presidencia griega de la Unión será cumplir el calendario de la ampliación

Yorgos Papandreu, ministro de Exteriores de Grecia, señaló ayer en Bruselas que la prioridad de la presidencia griega de la UE que comienza el 1 de enero será cumplir el calendario previsto para que 10 nuevos países se incorporen a la Unión el 1 de mayo de 2004. Durante el semestre de Grecia al frente de la UE, el acto más importante al respecto se celebrará el 16 de abril en Atenas, donde será firmado el Tratado de Adhesión que después debe ser ratificado por los Quince y por los 10 nuevos futuros socios.

Otras prioridades griegas consistirán en promover la política social europea, mejorar la competitividad de la UE, lograr una política europea de migración y avanzar en el debate sobre el futuro de Europa. Se trata, por tanto, de un programa de continuidad que, sin embargo, se verá seriamente afectado por el estancamiento que sufre la economía europea y, sobre todo, por la posibilidad de que se desencadene la guerra contra Irak.

Con respecto a la ampliación, Grecia tendrá que gestionar de modo especial el delicado problema de Chipre, la isla dividida entre la parte greco-chipriota y turco-chipriota. En la cumbre de Copenhague de la semana pasada, los Quince aceptaron que la parte greco-chipriota, dirigida por el Gobierno que reconoce la Unión, se incorpore a la UE en mayo de 2004. El plan de la ONU para unificar la isla prevé que Grecia y Turquía concluyan un acuerdo antes del próximo 28 de febrero. A la vez, la UE acordó en Copenhague que Turquía inicie las negociaciones de adhesión a la Unión en 2005 si cumple los requisitos democráticos exigidos.

El Gobierno turco criticó ayer esa estrategia seguida por la UE. El todavía presidente de la Unión, el primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, advirtió desde Estrasburgo que la UE no ha prometido que Turquía acabará siendo miembro del club. "No hay un trato especial a Turquía", dijo en referencia a que Ankara debe cumplir antes esos criterios democráticos.

Ante las protestas turcas por la supuesta injerencia de la UE en el contencioso chipriota, el griego Papandreu también declaró en Bruselas que para la Unión "el asunto está cerrado", aunque recordó que los Quince se han comprometido a hacer todo lo que esté en su mano para lograr que en 2004 entre en la UE una isla unida.

El presidente de la Comisión, Romano Prodi, también destacó en Estrasburgo la necesidad de que Europa aborde en profundidad el debate sobre las fronteras últimas de la Unión porque "la ampliación no puede ser infinita".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de diciembre de 2002.

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