Bilbao inicia el proyecto de Uribitarte tras 3 años de polémica

El principal proyecto del Ayuntamiento de Bilbao para esta legislatura está desde ayer en marcha. Las dos torres diseñadas por el arquitecto japonés Arata Isozaki, que albergarán esencialmente viviendas (un total de 257), estarán concluidas para 2006 y servirán para conectar el Ensanche bilbaíno con la ría.

La obra, llamada Isozaki Atea y con un coste de 90 millones de euros, ha tenido que superar la fuerte oposición de los vecinos de la zona -que ayer continuaban con sus pancartas de protesta en el acto de colocación de la primera piedra- y los recelos en el propio equipo de gobierno local. El proyecto ha supuesto el práctico derribo del antiguo depósito franco y resuelve uno de los mayores quebraderos de cabeza del consistorio bilbaíno, que desde hace diez años tenía un esqueleto arquitectónico a pocos metros del Guggenheim por la quiebra de una inmobiliaria que dejó un agujero de 102,1 millones de euros.

Además de dos torres de 82 metros de altura, habrá siete edificios, más bajos con comercios y oficinas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0016, 16 de diciembre de 2002.