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RESTAURANTES | DÍAS DE OCIO

La Vaca Verónica, cocina desenfadada en Huertas

En el bullicioso ambiente de la calle Huertas y arterias aledañas, pocos restaurantes alcanzan una regularidad semejante. La moderación de sus precios, la encantadora decoración del local y la aceptable calidad de su comida justifican sus llenos cotidianos.

En un ambiente de bistrot, que resulta bastante más sugerente por las noches, su propietaria, Tati, ofrece ensaladas, platos de pasta y cortes de carnes de influencia argentina inhabituales en otros lugares. Es una cocina desenfadada, pero resultona.

Si sus platos vegetales tradicionales -ensalada de rúcola, de repollo macerado con roquefort y nueces -, que pueden rotar según la temporada, raras veces decepcionan; no son menos fiables sus famosos espaguetis con carabineros, plato estrella de la casa, especialidad que conviene pedir a toda costa. Llegan a la mesa humeantes, con un punto al dente y un grueso carabinero encima para que el jugo de la cabeza actúe de salsa.

Otro hito de la casa son las carnes rojas, atípicas, que contienen cortes como el vacío y la tira. Para los carnívoros, la mejor recomendación es la bandeja de la vaca, que contiene un surtido apetecible y es para compartir entre dos comensales.

Y como contrapunto, la dorada a la sal, que se sirve con un punto justo.

Lamentablemente, el servicio es algo irregular y cuando el local está a tope, cosa frecuente, hay que soportar irregularidades. De postre, tartas variadas o helado de higos secos. La bodega contiene marcas suficientes para salir del paso. Aconsejable contar con reserva, en particular los fines de semana.

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La Vaca Verónica. Moratín, 38. Teléfono 91 429 78 27. Cierra: sábados mediodía. Entre 20 y 30 euros.

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Sobre la firma

José Carlos Capel
Economista. Crítico de EL PAÍS desde hace 34 años. Miembro de la Real Academia de Gastronomía y de varias cofradías gastronómicas españolas y europeas, incluida la de Gastrónomos Pobres. Fundador en 2003 del congreso de alta cocina Madrid Fusión. Tiene publicados 45 libros de literatura gastronómica. Cocina por afición, sobre todo los desayunos.

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