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Reportaje:SALÓN NÁUTICO DE BARCELONA

Grandes barcos y nuevo escenario

Hoy abre sus puertas el 41º Salón Náutico de Barcelona. Hasta el 10 de noviembre, las nuevas instalaciones de la Fira y el Port Vell acogerán las principales novedades del sector. Más de 1.500 embarcaciones entre veleros, motoras y yates, con esloras de hasta 36 metros y propuestas para casi todos los bolsillos, incluidos los barcos de alquiler. Y también accesorios de moda y actividades para quienes quieran ampliar sus conocimientos náuticos: meteorología, buceo...

La cita más importante del sector náutico en España se inaugura hoy. El Salón Náutico Internacional de Barcelona, que cumple su 41º aniversario, permanecerá abierto hasta el próximo 10 de noviembre. Pero, a pesar de su veteranía, este año será muy especial porque cambiará de escenario para trasladarse a las nuevas instalaciones de La Fira, en Gran Vía -Montjuïc 2-, mucho más modernas y funcionales que las de la avenida de María Cristina. Además, el certamen va a aumentar la exposición de grandes yates a flote en el muelle de España del Port Vell, la zona más antigua del puerto de Barcelona, recuperada en la remodelación de 1992.

El Salón de Barcelona contará con 60.000 metros cuadrados de exposición y cerca de 500 expositores de más 30 países. Y esta oferta va a permitir conocer todas las novedades del sector: unas estarán en el Ferial de la Gran Vía, con más de 1.500 barcos de esloras medias y pequeñas, y otras, en el muelle de España, que reunirá un centenar de yates de motor y vela, algunos con tamaños hasta ahora desconocidos en la feria catalana.

Aumenta el tamaño

La tendencia general del mercado seguida por los astilleros nacionales e importadores muestra un aumento en el tamaño de los barcos. Los cruceros a vela de referencia han pasado de una eslora media de 34 pies (unos 10 metros) a 40 pies (más de 12 metros). Una de las novedades nacionales más destacadas en esta categoría será el Ro 400, con los Doufour 40, Sun Odyssey 35 y Bavaria 38 y 49 como protagonistas internacionales.

En barcos a motor, el astillero español Tur Marine presenta el Moraga 840, un crucero para pesca deportiva y pequeñas travesías, y Menorquín Yachts contará con el 110, un gran llaud tradicional con más de 10 metros de eslora. Entre los barcos de importación sobresale el Antares 13.80, del astillero francés Beneteau, y, en un tamaño inferior, las lanchas Cap Camata y Merry Fisher 625, de sus compratriotas de Jeanneau.

- Salón Náutico Internacional de Barcelona. Teléfono: 932 33 23 63. Internet: www.salonnautico.com. Horario: del 2 al 10 de noviembre; diario, de 10.00 a 20.00. Precio de entrada: 7,60 euros.

EL SALÓN FLOTANTE

EN DIRECTO y a flote. Las instalaciones del Salón Náutico en el muelle de España del puerto de Barcelona van a concentrar más de un centenar de barcos espectaculares con esloras de 10 a 36,5 metros. Y la muestra flotante se completará con una carpa repleta de expositores que complementan la oferta del Ferial de Gran Vía. Además, los visitantes contarán con un servicio de autobuses gratuitos que comunicará ambas instalaciones del Salón. Las entradas tendrán un precio de 7,60 euros.

Entre los barcos a motor presentes en el puerto destacan los del astillero español Astondoa: desde 66 pies (20 metros) hasta 95 (29 metros). Pero también se podrá soñar con los Benetti Classic (35 metros), Moneen 36.5M y Ferreti (de 17 a 34 metros). Y con las deportivas motoras inglesas de Sunseeker y Princess. Además habrá veleros espectaculares: Grand Soleil 56 o el español North Wind 58. Y un catamarán como el Lagoon 570, de 17 por 9 metros. Pero el buque insignia de la muestra será sin duda el fabuloso Jongert 3000 DS, de 30,4 metros.

TENDENCIAS

LOS BARCOS HAN evolucionado mucho en los últimos años con el uso de materiales más modernos y técnicas de producción procedentes de otras industrias como la del automóvil. Pero también se han incorporado tecnologías para reducir los ruidos y vibraciones. Y todo esto ha permitido mejorar la calidad, los acabados y la seguridad al tiempo que se reducían los costes.

Algunos conceptos clásicos se han redefinido para adaptarlos a las nuevas exigencias de los clientes, que ahora valoran mucho la funcionalidad y el sentido práctico de las cubiertas, y la sencillez de las maniobras. Pero los esfuerzos se centran además en ofrecer barcos que aumenten el tiempo de disfrute y reduzcan al mínimo las molestas y caras labores de mantenimiento.

El futuro pasa también por reinterpretar la estética de los barcos clásicos, aplicando nuevas técnicas de construcción para elaborar modelos más ligeros, eficientes y seguros. Y los astilleros que fabrican yates de serie necesitan hacer barcos que no se deprecien mucho con el paso del tiempo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de noviembre de 2002

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