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OPINIÓN DEL LECTOR

Ertzaintza supersimétrica

Ertzaina. Bilbao

La referencia 'asimétrica' genera suspicacias en general. Al fin y al cabo la tendencia del universo simétrico ha impregnado el carácter humano, son ejemplos la rotación del sol, el modelo estético de Leonardo o la física de las partículas. Emmy Nother demostró que 'allá donde haya en mecánica una simetría habrá una ley de conservación'. Así, hemos entendido que sinónimos como armonía o proporción son favorables y, por el contrario, desigualdad no nos gusta, al menos a algunos. Pero nuestro lehendakari habla de una articulación política 'asimétrica' y la cosa empieza a chirriar.

Tal vez sea un matiz de lenguaje y de la necesidad de nombrar de alguna forma las expectativas propuestas. Por eso es importante observar las concreciones de los conceptos y que, en principio, las palabras no se conviertan en muros. Así que apreciemos la asimetría planteada por nuestro lehendakari, en los asuntos que cada cual podamos razonablemente exponer, atendiendo por mi parte las menciones a la policía vasca.

La iniciativa del señor Ibarretxe despacha en pocas líneas (realmente en una sola) la cuestión policial. Algo que sorprende por cuanto la agresión terrorista en particular, y la delincuencia en general, debiera de exigir mayor atención. Pero la propuesta del lehendakari se constriñe en el apartado 5 del punto 2.3., que señala los contenidos de la misma y dice que 'la institucionalización política de Euskadi (...) implica una autonomía plena. Ello afecta a la exclusividad en (...) seguridad pública'. Nada más y nada menos.

Significa la exclusividad en seguridad pública que a las competencias establecidas en el Estatuto de Gernika, ya asumidas, de seguridad ciudadana, añade todas las compartidas con el Estado (terrorismo, seguridad privada, atención de emergencias, etc.), y también se atribuye las reservadas a aquél (armas y explosivos, documentación, extranjería, etc.). Un efecto inmediato sería la salida del País Vasco de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad estatales, sin que la iniciativa prevea ningún tipo de relación (con)federal al respecto. Esto pudiera verse como un guiño a los extremistas abertzales, pero más parece un acaparamiento del poder, pues controlarían toda la capacidad coactiva policial. Algo que se puede añadir a otro aspecto de la iniciativa, en cuanto a la reivindicación de 'presencia directa en las instituciones europeas' (Europol y comisiones de Justicia e Interior), y también 'voz propia en el mundo y en los organismos internacionales' (Interpol y Comités ad hoc). Así se cumpliría la aspiración de los políticos nacionalistas de acceder a la información policial sensible, especialmente antiterrorista, obviando la realidad de la Ertzaintza, con actas secretas publicadas en Egin, pruebas judiciales desviadas para Egibar o la reciente documentación interna entregada a Batasuna. También podría alcanzarse la imagen simbólica de la policía vasca soberana en los organismos internacionales, algo que por méritos propios no hemos conseguido, sin que las cuantiosas inversiones en gabinetes y consultorías se hayan reflejado en estudios o colaboraciones de prestigio. Es la coherencia disimétrica.

Ante las pretensiones de nuestro lehendakari empleemos la supersimetría. El fenómeno descubierto por la física cuántica viene a ser el referente para transformar las partículas que constituyen el mundo material (fermiones), en bosones, las partículas que generan las fuerzas de la naturaleza, y viceversa. Una especie de complementariedad generadora de energías y no la digresión de la parcialidad. Es apostar por cuanto dijo el lehendakari Aguirre: 'Hemos de adaptar los nuevos modelos a las viejas aspiraciones'. Actualmente procurar la identidad vasca desde la inclusión sería la alternativa válida, supersimétrica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de octubre de 2002