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Souto de Moura desnuda sus edificios ante 800 estudiantes de la Politécnica

El arquitecto portugués aboga por reconstruir las Torres Gemelas

El arquitecto portugués más prestigioso del momento, Eduardo Souto de Moura, impartió ayer la lección inaugural de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), en la que desnudó los secretos de sus construcciones ante más de 800 ávidos estudiantes, que duplicaron el aforo del Paraninfo universitario. Allí les cautivó con la sencillez de sus edificios, modernos pero adaptados al medio.

Souto de Moura, nacido en Oporto en 1952 y discípulo de los máximos exponentes de dos generaciones de arquitectos lusos, Fernando Távora y Álvaro Siza, se dedicó durante hora y media a desentrañar ante los estudiantes (y también ante arquitectos) los secretos ocultos y las soluciones inteligentes de sus obras. Una clase práctica integrada en la Cátedra Blanca, iniciativa de la cementera Cemex España, que cumple su tercer año y que pretende profundizar en el estudio y difusión del cemento y hormigón blanco en proyectos arquitectónicos.

Mediante decenas de fotografías y un puntero desveló a los asistentes los resortes ocultos de una construcción sencilla sólo en su apariencia y en su integración con el medio. Así, les explicó cómo ideó el nuevo estadio de fútbol de Braga, en construcción ahora de cara a la Eurocopa del 2004, cuyas gradas pretendió adaptar al perfil y la estructura pétrea de una cantera abandonada, aunque durante su construcción comprendió que para los promotores 'lo importante no es el juego, sino la transmisión para la televisión; lo que me pedían no era un estadio, era un plató de televisión'. Voladizos, estructuras de hormigón, cubiertas, Souto de Moura relató sus aplicaciones técnicas a la vez que daba sus razones para seleccionarlas.

También les explicó cómo, mediante estructuras trapezoidales, se construyó una casa frente al mar de forma que no se notara que la parcela era triangular. O cómo construyó en una pendiente de 45 grados dos casas similares para dos cuñados (risas entre el público), una pegada al terreno, más rompedora pero de solución sencilla, y otra en voladizo, moderna pero con difíciles trucos técnicos. Incluso les explicó cómo levantó la vivienda del realizador Manuel de Oliveira, reciente Premio de las Artes Valldigna, de forma que los ventanales fueran encuadres cinematográficos al mar y al río para evitar una fea torre construida enfrente.

El arquitecto portugués, preguntado por los periodistas, también se mostró partidario de reconstruir las Torres Gemelas de Nueva York ya que eran representativas de la arquitectura moderna, porque hay que llenar el vacío que han dejado en el paisaje de la ciudad y, además, en homenaje a las víctimas del ataque terrorista. Finalmente, Souto acompañó al rector, Justo Nieto, y al director de la escuela, Arturo Martínez-Boquera, en una visita a las nuevas instalaciones de ampliación de Arquitectura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de octubre de 2002