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Necrológica:NECROLÓGICAS

Carlos Castañeda,editor de'El Nuevo Herald'

Carlos Castañeda, editor de El Nuevo Herald de Miami, falleció ayer de cáncer mientras se encontraba de vacaciones en Lisboa. Tenía 70 años. 'Era uno de los periodistas más influyentes de Latinoamérica y un luchador por la libertad de prensa en el hemisferio', dijo Alberto Ibargüen, editor de The Miami Herald, al comunicar la noticia de su muerte a la plantilla de ambos periódicos. El Nuevo Herald y The Miami Herald circularon conjuntamente hasta mayo de 1998. A fines de ese año, Castañeda asumió la dirección del periódico en español con el propósito, según afirmó entonces, de convertirlo en el diario más importante del continente americano. 'Debe ser material de consulta indispensable en todos los centros de decisión de la región', dijo.

Castañeda lo transformó en un medio ágil y dinámico, sin faltar al rigor informativo que lo había caracterizado desde su fundación. El periódico aumentó la circulación, y actualmente se sitúa en torno a los 100.000 ejemplares. 'Si yo fui el arquitecto de un Nuevo Herald independiente y de enfoque panamericano, Carlos fue el ingeniero que lo construyó', dijo Ibargüen en declaraciones a EL PAÍS. 'Lo hizo tan bien que se le otorgó en el 2002 el Premio Ortega y Gasset. Lamentando de todo corazón su fallecimiento, doy gracias a Dios que Carlos pudo asistir a la ceremonia de entrega en el Círculo de Bellas Artes de Madrid'.

Antes de asumir el cargo en El Nuevo Herald, Castañeda fue durante 25 años editor de El Nuevo Día de Puerto Rico. Tras renovar las operaciones editoriales y financieras de ese diario logró aumentar la circulación de 16.000 a más de 120.000 ejemplares. Pero su huella en el periodismo de América se extendió por casi todo el contienente. Ayudó a crear decenas de periódicos en América Latina, subrayó Ibargüen: 'A medida que caían dictaduras, periódicos en países democráticos solicitaban su ayuda'.

Castañeda comenzó su carrera en La Habana como redactor de deportes y comentarista radial y posteriormente fue editor de noticias y presentador de deportes en televisión. Trabajó asimismo como redactor de deportes y editor de diseño en el periódico El Mundo, en su Cuba natal, y más tarde fue reportero para la revista cubana Bohemia. Llegó a Nueva York el 15 de julio de 1960, con sólo 50 dólares en el bolsillo. En esa ciudad fue corresponsal de Bohemia Libre, y luego se trasladó a Washington para cubrir la Casa Blanca para ese mismo medio. Su último puesto en Estados Unidos, antes de incorporarse a El Nuevo Día de Puerto Rico, fue como reportero de la revista Life. Le sobreviven su esposa, Lillian, cuatro hijos y seis nietos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de octubre de 2002