Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un 'derby' antivándalos

Sevilla y Betis aplican nuevas medidas de seguridad para tratar de evitar incidentes

Que la fiesta del fútbol sevillano no se vea empañada por los incidentes que todos los años se producen por culpa del grupo de seguidores radicales, siempre reducido, de ambos equipos es el objetivo que se han fijado las directivas del Sevilla y del Betis para el derby que esta noche (20.30, Canal +) se celebrará en el estadio Sánchez Pizjuán. Y es que el temor está más que justificado. Aún se están pagando las consecuencias del último Betis-Sevilla, que degeneró en graves disturbios entre los seguidores radicales, con lanzamiento de sillas y bengalas incluidos, y que motivaron el cierre del estadio bético por dos partidos.

Pero no hace falta remontarse en el tiempo. Sin ir más lejos, el pasado viernes por la tarde, mientras los aficionados guardaban cola para sacar su entrada en el Sánchez Pizjuán, una veintena de seguidores radicales del Betis, que portaban bufandas de los Suportters Sur, irrumpieron en las taquillas armados con palos, piedras y cadenas y amenazaron a los allí presentes. Incluso uno de ellos lanzó una valla contra la entrada principal del estadio. Este incidente, a 48 horas del partido, puso en entredicho la eficacia de las nuevas medidas de seguridad acordadas por ambos clubes. El plan ofrece novedades como que no se quitarán los tornos en ningun acceso al estadio, ni se intercambiarán entradas entre los dos clubes para evitar que acudan los aficionados en masa y los más violentos se escuden en el grupo para provocar disturbios a su llegada.Por este motivo, la Policía no tiene previsto escoltar a los seguidores béticos al estadio, dado que éstos acudirán por su cuenta. Tampoco se ubicará a los aficionados verdiblancos en una zona concreta del estadio, aunque los agentes del orden se ubicarán en las gradas para prevenir altercados. El responsable de seguridad del Sevilla, José Castro, no oculta que el nuevo plan tiene puntos débiles. 'La iniciativa tendrá sus problemas, pero tenemos que evitar que 25 ó 30 vándalos, que no hay más, se escuden en 500 personas para cometer sus fechorías. Hay que evitar que haya destrozos y que suceda lo que le ha ocurrido al Betis, que le han cerrado el campo por un acto vandálico'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de octubre de 2002