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ENTREVISTA

"A Ronaldo le dábamos patadas, pero no caía; llegábamos tarde"

Entre las escalofriantes entradas de las primeras jornadas, sólo la de Jorge Otero, defensa del Atlético de 33 años, el domingo ante el Recreativo, tuvo castigo: la expulsión durante el partido y un encuentro de suspensión.

Pregunta. Usted vio que Pablo Alfaro, Peña y Ballesteros salían impunes de sus entradas violentas y pensó: 'esto es jauja'.

Respuesta. No, no. Para algunos ha sido jauja, pero no niego que mi entrada pueda ser de roja.

P. ¿Qué pretende al entrar con los pies por delante, mostrando los tacos de aluminio: intimidar?

R. Cuando vas al suelo, a veces tocas el balón, a veces el tobillo, la pierna...Cuando me tiro es porque veo claro que voy a tocar el balón, pero a veces el delantero lo toca antes. Siempre habrá patadas. A veces, por ser defensa, tienes que hacer la raya [marcar el territorio para intimidar]. El defensa tiene que ser más duro por la responsabilidad de que no te metan gol, los delanteros suelen ser más técnicos y hay que usar ciertas artimañas para pararlos.

'Los delanteros son más técnicos; hay que recurrir a ciertas artimañas para pararlos'

P. Hay mucho de imprudencia temeraria en estas acciones.

R. Sí, a veces es difícil de controlar. Quieres ganar, parar al contrario y vas a 200%. Riesgo de hacer daño sí que hay, pero es igual que en los penaltis: a veces el contrario es más listo que tú y se produce el contacto. Es peor un codazo adrede. Lo último que se quiere es lesionar a alguien.

P. ¿Su entrada es tan peligrosa como la de Peña?

R. No, yo entro de lado, él, por detrás, que es peor. Hay entradas muy fuertes y no pasa nada, o al revés: Giovanella se tiró muy a ras de suelo, recogió la pierna y lesionó a Manuel Pablo.

P. ¿Les habría caído una bronca de Luis Aragonés de haber recibido el gol de Varela al Barça?

R. Sí, a nosotros ya nos lo hizo Ronaldo cuando yo y Luis estábamos en el Valencia. Le dábamos patadas pero no caía: llegábamos tarde. Es mejor una amarilla que un gol en contra.

P. ¿A cuántos ha lesionado?

R. Sólo a Savio, estando yo en el Betis, le entré muy fuerte y tuvo un esguince en la rodilla. Pero sí, he hecho entradas fuertes y he dado patadas.

P. Usted anotó el primer gol del retorno del Atlético a Primera, pero no marcaba desde hacía 8 años. Su próximo gol, en 2010.

R. El próximo no creo que lo recojan las cámaras, lo haré en el pueblo con los amiguetes. Físicamente me veo bien, no tan rápido como con 24 años, pero puedo aguantar dos o tres añitos.

P. Lo que no mejora es la técnica.

R. Es difícil. No ha sido mi fuerte y por eso tiene más mérito que lleve 15 años de profesional: será por algo. Lo de Rivaldo o Roberto Carlos (rápido, potente, técnico...) no tiene mérito.

P. Pero cuando Contra coja la forma, usted se va al banquillo.

R. No, de momento el mister no ha dicho nada. Con Luis nadie va a jugar por decreto.

P. Pero Contra es muy superior a usted.

R. No lo creo. Él es un jugador muy ofensivo, pero defensivamente no es tan fuerte como yo.

P. Usted lleva cinco años con Luis en tres equipos diferentes. ¿Lo lleva en la maleta?

R. No, pero sabe que le doy resultado. Siempre estoy disponible. Y me exige mucho más por la confianza que me ha dado.

P. ¿Es el mejor entrenador?

R. Sí, sí, sobre todo para el jugador. En el fútbol hay mucha hipocresía y él viene y te dice que no le gusta cómo estás jugando.

P. ¿No compartirán el mismo representante?

R. No, no. Son distintos.

P. Compare a Fernando Torres con Raúl.

R. Torres es más rápido y potente, va más al choque; Raúl lleva siete años a un altísimo nivel.

P. Usted estuvo en el Mundial de EE UU 94 y en el Europeo de Inglaterra 96. ¿Era fácil llegar a la selección con Clemente?

R. No, era más difícil que ahora, que van con muy poquito. Yo fui estando en el Celta, que era un equipo pequeño. En esa época competía con Ferrer y Belsué.

P. ¿Va a poder pagar los 540.000 euros que le debe al Depor?

R. No creo. Es un pleito que está en el Constitucional. Cuando era jugador del Celta, llegué a un acuerdo con el Depor, pero me fui al Valencia. Estoy cansado de esto: llevo muchos años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de octubre de 2002