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Reportaje:

Jordi Pujol, de cerca

Un ex jefe de prensa publica un perfil no autorizado

¿Tiene sentido del humor Jordi Pujol? ¿Es irascible? ¿Qué concepto tiene de los medios de comunicación? ¿Por qué en ciertos viajes algunos de sus hijos, los dedicados a los negocios, le acompañan? Quien da respuesta a buena parte de estas preguntas es un periodista que durante 10 años -entre 1988 y 1998- ha encabezado el gabinete de prensa de Presidencia de la Generalitat. Ramon Pedrós (Lleida, 1947), en su libro La volta al món amb Jordi Pujol (La vuelta al mundo con Jordi Pujol, editado por Planeta), traza un perfil no autorizado del que durante 22 años ha sido presidente del Gobierno catalán.

'Se trata de un personaje extraordinario e irrepetible, a quien la duda horroriza, y eso es lo que intento explicar en una obra que no quiere ser de denuncia', explica Pedrós, que ha trabajado en Abc, RTVE y Efe. 'Y como Pujol, tal como explica su esposa, Marta Ferrusola, es Géminis, pues resulta contradictorio', agrega Pedrós.

En la esfera privada, ese Pujol tan seductor del votante nacionalista se convierte en un personaje poco atento en círculos restringidos, 'no sólo porque juegue con los cubiertos en la mesa o se rasque la nuca con el mango del cuchillo o porque no espere nunca que todos los invitados estén servidos antes de empezar a comer', dice Pedrós. Es el Pujol capaz de hablar en francés -entre silbidos y estupefacción del auditorio- en Amberes (Bélgica) porque el día anterior ha perdido una votación de la Asamblea de las Regiones por culpa de los nacionalistas flamencos. Y que al terminar su intervención se acerca a los periodistas y les dice: '¿Qué os ha parecido mi discurso? ¡Hacía más de 150 años que no se hablaba francés en esta plaza!'.

Pujol, que domina siete idiomas, ha dado en estos 22 años 45 vueltas al mundo. En su comitiva han figurado, en ocasiones, cinco de sus siete hijos. Los más aguerridos han visitado Israel, Túnez, Davos, Portugal, México, Chile, Uruguay y Argentina. Y cuando su presencia ha sido conocida por los medios de comunicación, se han ofrecido explicaciones insólitas y contradictorias.

Y es que el entorno del presidente reputa un despropósito cualquier crítica sobre ese asunto. 'Marta Ferrusola se enfurecía cada vez que alguien osaba discutir el derecho de sus hijos a buscar un empleo después de todo lo que su marido y ella habían hecho por Cataluña: el sacrificio y la dedicación de toda la vida', escribe Pedrós.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de septiembre de 2002