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Palacio dice que Bagdad debe actuar ahora "con los hechos"

La ministra española de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, calificó ayer de "esperanzadora" la noticia de que Irak acepta a los inspectores de la ONU en su país, aunque advirtió de que ahora hay que esperar a que la buena noticia "se confirme con los hechos". "Quiero destacar que el Gobierno de España ha apostado desde el principio por la presión diplomática", destacó la titular de Exteriores, quien añadió que el cambio de postura iraquí obedece a varios factores y en especial a dos: "Ha influido el planteamiento que hizo el presidente Bush [ante la Asamblea General] sobre una actuación bajo el paraguas de la ONU, pero también creo que ha influido la firmeza con la que la Liga Árabe ha puesto a Irak frente al cumplimiento d las resoluciones de la ONU". Palacio expresó su "firme convicción" en que las resoluciones de Naciones Unidas deben ser cumplidas y culpó de la situación a la "tardanza" del régimen de Sadam en cumplir con los mandatos de la ONU.

Relacionadas con la crisis de Irak y la persecución de Al Qaeda ayer también se produjeron otras noticias.

- Irak ha movido misiles y otro equipamiento militar cerca de lugares civiles en los últimos días. El régimen de Bagdad ya hizo semejantes maniobras ante anteriores ataques. Son muchos los iraquíes que asumen que el presidente de EE UU planea atacar Bagdad.

- El Gobierno de Singapur anunció ayer la detención de 21 personas por su participación en actividades relacionadas con el terrorismo. El Ministerio del Interior informó que "19 de los detenidos pertenecen o han militado en Jemaah Islamiah [JI, grupo islámico que el Gobierno singapurés ha vinculado con la red terrorista de Al Qaeda], y los otros dos están relacionados con el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI, grupo musulmán de Filipinas)".

- Tres parlamentarios de la mayoría presidencial de derechas francesa han visitado en Bagdad dos de las instalaciones que EE UU cree dedicadas a la producción de armas de destrucción masiva, obligando a los portavoces del presidente francés, Jacques Chirac, y al propio primer ministro, Jean-Pierre Raffarin, a declararse ajenos a una iniciativa que acentúa la impresión de ambigüedad en las relaciones de Francia con el régimen de Sadam, informa Joaquín Prieto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de septiembre de 2002